El reverendo Saturnino Cerrato tendrá que definir su posición entre ser político o servidor de Dios, cuando se reúna esta semana en una asamblea con el resto de directivos de las Asambleas de Dios, de la cual Cerrato es su presidente.
Así lo hizo saber el reverendo Roberto Rojas, secretario general de esa organización evangélica.
“Nosotros no estamos en contra de que Cerrato tenga un proyecto político, él está en su derecho, pero también sabe que debe cumplir con los acuerdos del presbiterio general, el cual dice que si él va a optar por ir a la política debe cesar en sus funciones; porque no puede tener el sombrero de superintendente y a la vez estar haciendo vida política”, asegura el reverendo Rojas.
Por su parte, el pastor Silvio Jarquín, también de esa organización cristiana, expresó que Cerrato tiene derecho a optar a la política, pero le recomienda no dejar el ministerio pastoral.
“Cerrato es un gran hombre, un gran pastor y amigo, con un gran testimonio para nuestra Iglesia”, sostiene Jarquín Prado.
Sin embargo, el reverendo Jarquín le exhorta a reflexionar profundamente si va a alejarse del proyecto de Dios por servir a la política.
“Él sería un gran presidente de Nicaragua, es un hombre de valores morales y cristianos, pero si me dejara darle un consejo yo le diría: yo lo quiero seguir viendo como pastor y no como político, porque Dios le dio este ministerio. Eso le aconsejo a mi hermano y pastor Saturnino Cerrato”, afirmó Jarquín.
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