La actual epidemia de ébola demuestra que el mundo está mal preparado para responder a una emergencia sanitaria severa, afirmó ayer la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan.
La directora general recordó que el virus surgió hacía casi 40 años —en 1976 cerca del río que le dio su nombre en República Democrática del Congo, antiguo Zaire— y sin embargo no existen ni tratamientos ni vacunas. “(Y esto se debe al hecho de que) el ébola ha sido históricamente y geográficamente confinado a naciones africanas pobres”.
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“El mundo está mal preparado para responder a cualquier emergencia sanitaria sostenida y severa”, dijo Chan en un discurso leído por un funcionario de la OMS durante la reunión del Comité de la Región Pacífico Occidental de la institución, en Manila.
La directora general explicó que esta afirmación no se refiere exclusivamente a la epidemia de ébola que asuela África Occidental, sino a cualquier otra de la misma magnitud, y remarcó que el actual brote refuerza esta constatación.
Chan recordó que la OMS ya constató en 2009 con la crisis de la pandemia de gripe H1N1 que el mundo no está preparado para ofrecer una respuesta adecuada.
“La actual epidemia de ébola demuestra sin ningún lugar a dudas que esta conclusión era cierta”, afirmó. Precisamente, Chan definió el actual brote del virus del ébola como la mayor emergencia sanitaria de nuestra era.
“En mi larga carrera en el ámbito de la Salud Pública, que incluye lidiar con los brotes de H5N1 y SARS en Hong Kong, y con la pandemia de gripe en la OMS, nunca he visto un asunto de salud que atraiga tanto interés mediático mundial”.
“Nunca he visto un problema de salud que provoque tanto miedo y terror más allá de los países afectados. Nunca he visto que una enfermedad infecciosa contribuya tan categóricamente a la capacidad de un estado para quebrar”, agregó la directora general.
Chan reconoció que la excepcionalidad de esta epidemia —que afecta eminentemente a Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona— se demostró cuando el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el pasado 18 de septiembre para evaluar la situación y constatar “que una crisis de salud pública se había convertido en una crisis que afectaba a la paz y la seguridad internacional”.
Chan quiso poner énfasis en que parte del problema inicial de cómo ha evolucionado esta enfermedad recae en el hecho de que los países donde surgió son pobres y cuentan con sistemas de salud muy precarios.
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