La auxiliar de Enfermería española infectada con ébola se encontraba mejor ayer sábado, mientras numerosos países reforzaban sus controles para prevenir todo contagio de la epidemia de fiebre hemorrágica que superó las cuatro mil víctimas en el mundo, según la OMS.
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En Madrid, otras tres personas ingresaron el viernes, por precaución, en el hospital donde Teresa Romero, una auxiliar de Enfermería, de 44 años, lucha contra el virus. “Su estado ha mejorado esta noche”, dijo a la AFP una fuente médica que quiere guardar el anonimato. “Está consciente, habla y, de vez en cuando, está de buen humor”, añadió.
Romero es la primera persona en contraer el virus fuera de África, probablemente al cuidar de un misionero español repatriado a Madrid y muerto por ébola. Ninguna de las demás 16 personas en observación presenta síntomas. La epidemia, que comenzó en Guinea a finales de 2013, ha matado a más de cuatro mil personas, según el último balance de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Al llegar al aeropuerto, los pasajeros procedentes de Liberia, Sierra Leona y Guinea son llevados a una zona específica para ser examinados y, “en caso de fiebre, otros síntomas o exposición al ébola” serán orientados hacia los Centros estadounidenses de Control y Prevención de Enfermedades para realizarse un examen clínico, informó ante la prensa Gil Kerlikowskie, el jefe de Customs and Border Protection (CBP).
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La movilización contra el virus del ébola no debe conducir a “aterrorizar” al planeta y a estigmatizar al conjunto de África, advirtió el sábado la directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.
“Debemos manejarnos con una extrema prudencia para no aterrorizar al mundo respecto a África en su conjunto”, declaró la jefa del FMI en Washington.
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