Jorge A. Huete-Pérez

Canales fracasados

Siempre que reaparece el proyecto del Canal Interoceánico sus promotores aluden a un viejo sueño del nicaragüense, compartido de manera axiomática y heredado a través de todas las generaciones. Se nos presenta el sueño como impronta genética o cumplimiento de una profecía inexorable.

“El largo y sinuoso camino” de JanGeert van der Post revela que la idea de una ruta interoceánica surgió más bien del interés de los colonizadores de encontrar una vía para cruzar el mar del Norte (Caribe) al nuevo mar (Pacífico) y para llevarse lo saqueado. El plan lo reciclarían luego otras potencias y los poderosos de la naciente República.

Valiéndose de abundante bibliografía y múltiples entrevistas, el autor logra una excelente sistematización de lo disponible sobre este tema tan recurrente en nuestra historia como tan poco conocido.

Algo insinuante, por ejemplo, es que más allá del conocido dominio estadounidense, también influyeron Inglaterra, Francia, Alemania, Japón e incluso Holanda. Sobre esta última, Paul Levy escribiría que “nunca antes el Canal por Nicaragua estuvo tan a punto de abrirse como en aquella ocasión”.

La obra de Van der Post supera el simple repaso cronológico o relato descriptivo y selecciona en capítulo aparte los proyectos de mayor crédito y relevancia.

El libro aborda particularidades técnicas como las hidráulicas, hidrológicas, geográficas, geológicas y las rutas. Esto lo aplaudimos por lo asombrosamente excepcional, ya que se esperaría que las reseñas sobre una obra ingenieril fueran sobre todo una celebración de la ciencia y la tecnología moderna. La realidad ha sido, en cambio, que han redundado en las intrigas políticas.

Además de los conocidos planes de Cornelio Vanderbilt, el autor examina el trabajo del inglés John Baily (1837), considerándolo “el primer intento de estudios serios” y se detiene en el período del interés norteamericano, subrayando algo que no muchos nicaragüenses conocen: que a finales del siglo XIX se ejecutaron obras del Canal. Pero la falta de plata, debido a una crisis financiera, conllevaría a la quiebra del proyecto en 1893. En el intento se logró excavar la primera milla de una zanja de menos de 85 metros de ancho, quizás lo único concreto de una ilusión de cinco siglos.

No es fácil descifrar el fracaso de los intentos de construcción del Canal, pero ese es estrictamente el propósito del libro. El autor escudriña si fueron las circunstancias políticas desfavorables o la falta de recursos financieros nacionales o de las potencias involucradas. Se pregunta por qué prevalecería la idea de construir el Canal en Panamá si se consideraba a Nicaragua como la ruta más ventajosa por contar con el Cocibolca y el río San Juan.

Con mucha astucia Van der Post identifica causas y patrones de los diversos intentos. Entre las razones señala: la falta de financiamiento propio y dependencia del extranjero, los conflictos fronterizos, la falta de dominio técnico y, en algunos casos, el aventurismo financiero o la ingenuidad de algunos gobernantes que esperaban que “una propuesta poco estudiada pudiera generar ofertas concretas y confiables”.

Para proyectos más recientes, el autor añade como nueva consideración la “creciente atención por el medioambiente”. No se puede esperar que las preocupaciones sean las mismas de hace siglos. Entre otras razones, porque los daños ambientales podrían ser peores, considerando la sombría situación de nuestros recursos naturales y acuíferos. Cualquier afectación en los bosques primarios y el Cocibolca pudiera conllevar a un desastre irreversible.

La sistematización de los proyectos sirve para contextualizar la concesión canalera y demás proyectos a la HKND. Sin profundizar, aduciendo falta de información científica y técnica, el autor considera algunos problemas como la afectación a la soberanía nacional, las expropiaciones y la inconstitucionalidad de la Ley 840. Agreguemos también la falta de debate informado.

El libro puede ser polémico, pero motivar el debate es un valor imponente del libro. Suscitará disputa su reflexión sobre la hegemonía accionaria de HKND y los estudios de prefactibilidad de 2013, mantenidos en secreto.

Coincidiendo o no con el autor, cada vez hay más consenso en que la viabilidad del proyecto no la determinará ni la factibilidad financiera ni la ambiental. En palabras del autor, “la decisión será cuestión política y no tanto científica”. Los determinantes radican nuevamente en los intereses geopolíticos de otras naciones, esta vez de China.

Habrá quien se queje de que Van der Post no haya examinado a profundidad el proyecto canalero chino y otras omisiones. Pero aun para los más escépticos, al contrastar ese supuesto descuido con la riqueza de este libro ameno y absorbente, el balance final será el de una obra equilibrada y sensata que, más allá de responder preguntas, dará al lector las pistas para responderlas por sí mismo.

El autor es doctor en biología molecular.

COMENTARIOS

  1. Jose D Rivera
    Hace 12 años

    Creo que es un buen articulo y si alguien esta en serio de este proyecto y es de verdad nicaraguense, es digno de leerlo y contester civilizadamente y sin colores politicos. Creo que todo nicaraguense tiene derecho al debate. El proyecto es de una gran envergadura y afecta a todo nicaraguense, especialmente a las nuevas generaciones que se veran afectados de una forma u otra

  2. Sergio Octavio
    Hace 12 años

    Todo hace indicar que la concesión canalera otorgada al chino Wang Jin, también se unirá a la lista de los Canales fracasados, no sólo por falta de financiamiento, sino porque los potenciales campesinos a ser expropiados se erigirán en un obstáculo insalvable con el que el dictador no contó entre sus cálculos políticos-mafiosos.-

  3. danel jesus
    Hace 12 años

    el secreto se devela el 15 de octubre no hay afectaciones ambientales ni se afecta lo lagos, el canal es de tres pisos, un piso para los barcos del pacifico al caribe, el segundo en sentido inverso y el tercer piso es para los turistas lleno de arboles metalicos dorados y murales color chicha de arte pop todo psicodelico y alucinogeno.

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