Octubre es el mes de la prevención del cáncer de mama, una enfermedad que se le diagnostica a trescientas mujeres nicaragüenses cada año, según datos del Ministerio de Salud. Actualmente en Nicaragua hay más interés e información respecto a la salud mamaria; sin embargo, aún se deben romper miedos y mitos sobre el tema, señala Gonzalo Granados, mastólogo.
“El cáncer mamario no es una enfermedad de la vejez, afecta a cualquier mujer, a cualquier edad. Y el riesgo tampoco es proporcional al tamaño de los senos, todas están expuestas a padecerlo, por lo tanto todas deben estar pendientes de cuidarlos”, advierte.
“Es importante que las mujeres sepan en qué momento hacerlo y qué hacer si detectan alguna anormalidad en sus senos”, comenta el experto en mastología, la especialidad médica en mamas. El séptimo día después del primer sangrado menstrual es el momento idóneo para la autoexploración mensual.
Si una mujer se siente “pelotitas” o nódulos en su pecho, debe realizarse un chequeo médico. Lo ideal sería visitar a un mastólogo, pero en el país hay muy pocos. Los ginecólogos, gineco-oncólogos y cirujanos oncólogos han asumido la atención de casos de cáncer de mama.
“En casos sospechosos de pacientes menores de 40 años debe realizarse un ultrasonido mamario que permite explorar de mejor manera una mama joven que tiene más tejido. Si es preciso, se ordena después una mamografía, este examen no es exclusivo para mujeres mayores de cuarenta, aunque es el recomendado a partir de esa edad porque el pecho en esa etapa está constituido por mayor cantidad de grasa”, explica el médico.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A