La Fiscal General de la República Ana Julia Guido confirmó ayer que esa institución desestimó la acusación contra el gringo Gerald James Shackelford Vaughn, dueño de la franquicia para Centroamérica de los club nocturnos Elite, a como lo publicó LA PRENSA, el mes pasado.
Shackelford Vaughn fue acusado de transporte ilegal de droga, lavado de dinero y crimen organizado en abril del 2012 junto a Henry Fariñas Fonseca, quien administraba el Elite de Nicaragua y fue condenado a treinta años de cárcel, aunque después le redujeron la pena a 18 años en el Tribunal de Apelaciones de Managua.
Según Guido, la desestimación se hizo porque está establecido como un principio de oportunidad en el Código Procesal Penal y que por un asunto de seguridad no lo habían hecho público.
“Por un asunto de seguridad de las personas, de la estructura que estamos trabajando y tiene que tener el debido sigilo y por lo tanto esa información no la podemos hacer pública, pero se hizo con toda la legalidad”, dijo Guido.
ACUDIÓ A JUEZ
Según Guido, el control de legalidad se hizo ante el juez, pero cuando se le preguntó al juez Julio César Arias, titular del Juzgado Quinto Distrito Penal de Audiencia, quien conoció el caso y giró orden de captura contra el gringo, dijo que “no tenía que responder por las actuaciones del Ministerio Público”.
“Esto lleva un control de legalidad (el desistimiento) nosotros la tenemos que presentar al judicial y él le da el control de legalidad y en ese caso concreto pasó por el control de legalidad. La invitó a que se lo pregunte el lunes y el juez le va a responder”, dijo la fiscal general.
La decisión de la desestimación de la acusación contra Shackelford Vaughn fue conocida a través de una constancia emitida el 6 de agosto por el Ministerio Público a favor de Gerald James Shackelford Vaughn.
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