A criterio del obispo emérito de Granada, monseñor Bernardo Hombach, uno de los grandes problemas que afronta Nicaragua es la falta de transparencia en la aplicación de la justicia y además lamenta el retroceso de profesionalismo de la Policía Nacional y el Ejército.
“El gran problema que yo veo en Nicaragua es la administración de la justicia, que tiene que ser independiente del Gobierno, de la política; porque la administración de la justicia tiene que ser completamente independiente, solamente comprometida con la justicia y la ley, pero en Nicaragua esto no funciona”, lamentó el jerarca católico.
Para Hombach, la falta de transparencia en la aplicación de la justicia impide que el empresario extranjero invierta en Nicaragua.
“La falta de legalidad en la justicia impide que muchos quieran hacer inversiones; pues ven que en el país no hay paz, ni seguridad jurídica, entonces no invierten porque cualquier maniobra jurídica (temen) que los puedan expropiar. Eso lo he escuchado de varios inversionistas extranjeros”, afirmó Hombach.
Por otro lado, el obispo lamentó el retroceso de profesionalización que había logrado la Policía Nacional y el Ejército, avances que según Hombach se dieron a mediados de la década de los noventa y principios de la del año 2000.
“Ahora la Policía y el Ejército no tienen libertad de actuar de forma profesional. Es una lástima”, señaló. No obstante, el obispo reconoció los avances que ha logrado el Gobierno en materia social e infraestructura.
“Yo veo que en Nicaragua hay progreso, muchas cosas han avanzado; por ejemplo si uno va al interior del país ve que hay excelentes carreteras y es una buena opción para que los productores saquen su producto. También existe avance en el campo social”, reconoció el guía espiritual. Sin embargo, Hombach reiteró que políticamente el país necesita cambios que conduzcan al fortalecimiento de la democracia.
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