Hoy volvemos con los temas etílicos, explicaremos algo sobre el origen del ron y su etimología. Al rastrear su huella nos encontramos que aparece por vez primera en 1650, en algunos documentos históricos provenientes de Barbados.
Allí le llamaban kill-devil (mata-diablo), pero también lo mencionaban como rumbullion (término usado en Devonshire, Inglaterra, para designar a un gran tumulto).
Por su parte en las colonias antillanas francesas se modificó kill-devil y quedó como guildive, pero después se le llamó tafia.
Para el año 1667 se había abreviado rumbullion y se hablaba de “rum”, de donde llegó al español como ron y al francés como rhum. Oficialmente la primera mención de la palabra “rum” está plasmada en una orden enviada por el gobernador general de Jamaica con fecha 8 de julio de 1661.
El ron fue y es un producto importante que se expande después de la introducción de la caña de azúcar en 1493 por Cristóbal Colón, aunque al inicio se valoraba solo la producción de azúcar pronto se descubrió que había otros usos, pues podía fermentarse el espeso líquido marrón (melaza) que queda después de la extracción del azúcar y destilarse para convertirse en una deliciosa bebida alcohólica.
La costumbre de tomar el ron solo es típica de los países que lo producen, pero en casi todas partes del mundo el ron lo mezclan con otras bebidas, de preferencia el ron claro que se emplea en cócteles como el daiquirí, que en su versión original es con ron blanco y zumo de limón, aunque en nuestros días lo mezclan con fresas, cerezas, piñas, etc.
El origen del daiquirí llega desde Santiago de Cuba, en una mina de hierro donde trabajaba el ingeniero estadounidense Jennings Cox, a quien llaman “el padre del daiquirí” porque en una ocasión que se le acabó su ginebra, como tenía visita y solo el ron se encontraba con facilidad en la zona, el ingeniero Cox decidió mezclar el ron con zumo de limón y un poco de azúcar. Y lo demás es historia.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B