Roberto Arriaza y Edwin Palacios disputarán el cinturón nacional de las 147 libras. LA PRENSA/ JORGE TORRES

Noche para cualquiera

No hubo nada raro. Ni Roberto Arriaza ni Edwin Palacios sufrieron en la báscula. Ambos fortalecidos con la indumentaria del entrenamiento, abrigados por el cloroformo del boxeo y confiados: uno en ganar la corona nacional de las 147 libras y el otro arraigado en su poder.

No hubo nada raro. Ni Roberto Arriaza ni Edwin Palacios sufrieron en la báscula. Ambos fortalecidos con la indumentaria del entrenamiento, abrigados por el cloroformo del boxeo y confiados: uno en ganar la corona nacional de las 147 libras y el otro arraigado en su poder.

Palacios no siente temor de perder el cetro que lo mantiene con vida, el cual esta noche estará en juego cuando se midan en el centro de convenciones del Hotel Hex de Managua a partir de las 7:00 p.m.

En un combate parejo como se vislumbra, Arriaza (8-0) demostrará si el hambre de victorias importantes es suficiente para contrarrestar la experiencia de Palacios (10-1-1), que estuvo un tiempo estacionado a la espera de que surgieran más rivales para su categoría.

“He trabajado duro, sin desgaste, para dar lo mejor de mí en esta pelea. El nocaut saldrá solo. Si gano seguro le doy la revancha para que no quede duda de mi superioridad, para después buscar suerte en el extranjero”, indicó Arriaza, originario de Chinandega y ahora encaminado al sendero de lo imprescindible.

Mientras que el campeón Edwin Palacios se siente solo en el paraíso de las 147 libras, sin rivales que puedan derrotarlo. “No creo que tenga mucho, pero hasta del más débil hay que cuidarse”, señaló.

ALVARADO CON APUROS

Félix “El Gemelo” Alvarado subió a la pesa agotado tras batallar para perder ocho libras en dos días, sin embargo, logró marcar el límite que eran 109 libras; entretanto su rival, José “El Pollo” Aguilar, detuvo la aguja sin problemas en 108.

Se espera que “El Gemelo” no tenga problemas para derrotar a Aguilar, quien fue víctima de sus puños cuando el año pasado lo noqueara en tres asaltos.

Por otro lado, de Yader Cardoza sorprendió que no fallara en la báscula como en otras oportunidades, pero su rival Cristofer Rosales quedó a una libra arriba de las 109, que era el límite.

Ver en la versión impresa las páginas: 11 B

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí