Los países del hemisferio occidental que participan en la 46ta asamblea extraordinaria de la OEA sobre el tema de las drogas ilegales aprobaron ayer por aclamación un pronunciamiento en el que subrayan la importancia de la cooperación continental para hacer frente al problema mundial de los estupefacientes.
La resolución reconoce la necesidad de que los Estados consideren revisar periódicamente las políticas sobre drogas adoptadas, con el objeto que estas sean integrales y centradas en el bienestar de la persona para hacer frente a sus retos nacionales, y evaluar su impacto y efectividad.
José Miguel Insulza, Secretario General de OEA, dijo sentirse satisfecho con la aprobación de la resolución y de los resultados de la asamblea. El presidente guatemalteco Otto Pérez Molina, quien asistió a la clausura de la asamblea, dijo que no tenemos que estar circunscritos a una línea y los países no tengamos las capacidades de movernos, en referencia a la flexibilidad de la convenciones sobre el combate a las drogas y las acciones que los países puedan tomar en forma individual y en base a su soberanía.
El documento aprobado alienta a los Estados a desarrollar o adoptar políticas y programas con un enfoque integral; a fortalecer programas de desarrollo integral con inclusión social; a considerar programas y acciones que atiendan las necesidades de las víctimas de la violencia y de la delincuencia, dice el comunicado de prensa de la organización.
El documento titulado: Reflexiones y lineamientos para formular y dar seguimiento a las políticas integrales frente al problema mundial de las drogas en las Américas, propone desarrollar respuestas a los nuevos retos del problema mundial de las drogas que prevengan los costos sociales o contribuyan a su reducción, y cuando corresponda, revisar el abordaje de enfoques tradicionales y considerar el desarrollo de nuevos enfoques, basados ambos en evidencia y conocimiento científico.
La resolución hace un llamado a promover, según las leyes de cada país, alternativas al encarcelamiento para usuarios de drogas, así como al intercambio de información, conocimiento y evidencia científica de resultados sobre la implementación de nuevas políticas y control de sustancias ilícitas.
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