Doscientos treita y nueve mil residentes de Baja California seguían ayer sin agua ni electricidad, tres días después de que el huracán Odile afectara esta zona turística importante del norte de México, cuyo Gobierno siguió evacuando turistas a través de un puente aéreo.
Mientras, los residentes hacían largas colas para hacerse de agua y papel higiénico en los supermercados, donde hubo saqueos. Se esperaba que Odile llegara ayer a Arizona, donde causaría inundaciones.
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