Pedro J. Chamorro B.

La seguridad no tiene banderas

Hay que reconocer que la seguridad que gozamos actualmente en Nicaragua gracias a la abnegada labor de Policía Nacional es una presea muy importante de la vida cotidiana, que a veces no valoramos y que es un factor fundamental para el clima de inversiones y la llegada de turistas al país.

Si no lo reconocemos nosotros, lo han recocido países cercanos y lejanos, cuyos jefes policiales se dieron cita recientemente en Managua en ocasión del 35 Aniversario de la fundación de la Policía Nacional, países tan distantes como los Estados Unidos de América y Rusia y países tan cercanos como Costa Rica, El Salvador, Honduras, México y Belice.

Los logros en materia de seguridad ciudadana fueron esbozados por la directora general de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, en su discurso del 10 de septiembre, durante el acto central en conmemoración del 35 Aniversario de la fundación de la Policía Nacional.

Según dijo, la efectividad policial se ha mantenido en un 85 por ciento, esto ha hecho reducir la brecha entre los delitos ocurridos y esclarecidos. O sea, que solo un 15 por ciento de los delitos ocurridos, no son esclarecidos. Por otro lado, el 78 por ciento de las denuncias en toda Nicaragua son faltas y delitos menores y únicamente el 6 por ciento de estas se refieren a delitos de mayor peligrosidad.

Granera aseguró que “somos el país de Centroamérica en que el indicador de crimen y robo afecta menos como factor problemático para hacer negocios, de acuerdo con un informe del Banco Mundial”.

Otro indicador halagador que destacó la jefa policial es que la tasa de homicidios en Nicaragua es del 8.7 muertos por cada 100,000 habitantes, la segunda tasa más baja de Latinoamérica y la más baja de Centroamérica, según se desprende de un informe Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

En cuanto a la violencia contra la mujer, Granera señaló que se han abierto Comisarías de la Mujer en los 153 municipios y en los 10 distritos de Managua.

Es indudable que la Policía Nacional, con el apoyo del Ejército de Nicaragua y la inteligencia de gobiernos amigos, ha logrado interceptar enormes cargamentos de droga, tanto en alta mar, como en tierra, asestando duros golpes al crimen organizado y manteniendo a salvo del flagelo de la droga a miles de jóvenes nicaragüenses y de otras latitudes. La noticia de estos éxitos constituye ya una noticia reiterativa en los medios de comunicación, pero sin duda, cada uno de ellos representa un esfuerzo tremendo y altos riesgos asociados, que asumen diariamente los oficiales de la Policía y el Ejército.

Todos estos logros policiales no tienen banderas de ninguna índole, porque así como los actos criminales nos pueden tocar a cualquiera, la prevención y persecución del delito, es una acción universal de defensa de la sociedad, ejecutada por la Policía.

Pero para ser justos en nuestra evaluación, habría que señalar también las debilidades, que no solo son de la Policía sino del sistema y los tiempos en que se encuentra inserta. Es la debilidad para esclarecer los crímenes y denuncias concretas formuladas por opositores al Gobierno y de llevar a los tribunales a los responsables. Sobran los ejemplos, pero quizás el más emblemático es el de los acontecimientos de la madrugada del 22 de junio del 2013 contra los jóvenes “ocupa INSS”.

También, a como bien se ha señalado, la más reciente actuación de la Policía, detenciones con violencia y sin órdenes judiciales, más allá del período establecido en la Ley contra las personas sospechosas de haber participado en los atentados criminales del 19 de julio.

Una tercera área de debilidad que vale la pena señalar con ánimo constructivo, es necesidad de reforzar la seguridad de los turistas, particularmente en San Juan del Sur, lugar donde se han reportado muchos robos. Cada turista satisfecho es nuestra mejor propaganda y cada turista que se vaya insatisfecho y en las redes sociales jure no retornar al país, debe ser nuestra principal preocupación.

El autor es diputado de la Bancada PLI y Presidente de la Comisión de Turismo.

COMENTARIOS

  1. Lombardo
    Hace 12 años

    Hay mucha verdad en lo que se dice en este artículo.
    Quisiera añadir de manera constructiva una crítica al muy buen trabajo que ha realizado Aminta y la policía en general.
    Tienen que disminuir la burocracia para obtener licencias para armas, transferencia de dueños de vehículos etc. Evitar estafadores haciendo todas estas vueltas engorrosas. Yo daría este trabajo a una compañía privada que reduzca al menos en media hora cualquier trámite. Un banco, oficina de correos etc.

  2. Eduardo
    Hace 12 años

    Es que Peter es del BAPLI… Al servicio de…. ya sabemos quien!!!!

  3. franz
    Hace 12 años

    A veces te doy la razon Peter pero en esta estoy del otro lado a demas de los puntos ya mencionados no olvidemos el grado de corruption que existe en este cuerpo defensor de Nicaragua y los nicarguences por lo cual nosostros pagamos los platos rotos el pueblo no tu persona o tu familia y es mas anoche en las noticias La USA nombro a los paises mas desovedientes con mucho trafico de drogas en la cual figuran paises mienbros del Alba y Nicaragua siendo unos de los cabesillas No tapemos el sol con

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