Moisés Absalón Pastora

Los fatólogos

El origen de la explosión, que sacudió nuestra capital la medianoche del sábado 6 de septiembre, fue meteórica para unos, aunque para otros, que exigieron al medio segundo del evento una explicación, fue la voladura de los depósitos de armas del Ejército, el ataque de comandos “contras” sobre los últimos blindados rusos adquiridos por el Ejército de Nicaragua o para algunos más jocosos una cápsula kriptoniana dejando en Nicaragua a última versión de Súper Boy en la Tierra.

Pero al margen de las fatalidades que abundan en la mente de muchos nicaragüenses, que incluso se empinan para que se les note la necedad o la ignorancia, lo más importante es que debemos dar gracias a Dios porque el punto de impacto fue un lugar despoblado que no dejó ni daños materiales, y mejor aún, ni pérdidas humanas. A nuestro Señor amado gracias porque nos permitió vivir el suceso sin lágrimas ni tormentos.

Obviamente no soy científico, al menos no estudioso del cosmos y sus fenómenos, pero me pregunto si Nicaragua ha vivido toda la gama de eventos naturales imaginables, si hay expertos que consideran posible la entrada a nuestra atmósfera de un elemento extraño, si el lugar donde se encuentra el cráter estaba en pleno bosque y en terrenos deshabitados que distancian la idea de un ataque de los “Rambos” contra algún objetivo militar, por qué entonces desatar tanta especulación y morbo para crear una explosión de dudas que a la postre resulta mucho más fantástica que el meteoro, la basura espacial o a lo mejor hasta el misil que disparado desde Palestina contra Israel se desvió y nos vino a caer a nosotros.

Independientemente de que si fue o no fue, de las controversias entre científicos donde afloraron celos evidentes de los unos contra los otros —qué raro eso en Nicaragua—, de que si fue meteorito o basura espacial o de lo que haya dicho la NASA, que a veces no es capaz de ver que frente a sus propias narices rondan los Ovnis o si los ven se callan para profundizar el egoísmo de que los terráqueos somos los únicos habitantes del universo, lo de fondo son las fatalidades de nuestros fatólogos.

El punto central es que una medida perfecta de lo que somos los nicaragüenses es la minucia llamada “meteoro”. Primero todo el mundo se volvió científico para acribillar al sentido común, porque en medio de la confusión creada por el morbo entre lo que fue o lo que pudo haber sido, para los “fatólogos” es más probable cualquier cosa, menos la repetición de lo que han sido otros fenómenos similares en el mundo, solo porque dicen que no traía estela o no fue luminoso como si a la medianoche de un sábado nublado los adoradores de Baco anduvieran buscando en los cielos a su Dios o porque nadie presentó la evidencia de un vídeo.

¿Qué genera toda esta polémica? El simple espíritu de contienda y el llevar la contraria solo porque sí. En gran medida todo se sustenta en el odio que empuja a algunos a dañar al país, que es visto por el mundo como una aldea poblada por caníbales que no entienden de razones y que devoran tanto con sus afilados dientes, que pretenden no dejar un solo espacio a la esperanza.

El fondo de todo esto es ridiculizar lo actuado por el Gobierno en esta materia, pero francamente no creo que lo hayan logrado, por lo menos no desde este tema. Lo que sí ha quedado evidenciado es que hay quienes no quieren ver hacia adelante y entender que el país reclama el interés por temas que realmente valgan la pena.

El autor es periodista.

COMENTARIOS

  1. carolina
    Hace 12 años

    Lo cierto fue eso, no hubo quemados, ni daños materiales, bendito Dios, pero para quienes vivimos cerca, nos tocó llevarnos el susto y no dormir, pensando en que podría ser lo que explotó, obvio que uno lo primero que piensa es que el lugar donde se dieron los hechos, esté minado de algunas polvoritas y que podría haber continuado alguna cadena de explosiones, y pues la duda fue aclarada por el Gobierno en turno catorce horas después, habrase visto? pero bueno espero hayan revelado la ver

  2. Harry Putter
    Hace 12 años

    Asi es el nica dicen.
    Al nica le encanta tirar basura donde come. Hay bolsas plastico y desechos por todos lados.
    Al nica le encanta (sobretodo a los varones) poner la manguera en todos lados para hacer su necesidad numero 2.
    Al nica le encanta recostarse en las esquinas, no importa si está recien pintada.
    Al nica le encanta subir a empujones a los buses, aun con mujeres embarazadas.
    Chocho, creo que no soy nica. Me falta toda esta idiosincrasia.

  3. SI EL NORTE FUERA EL SUR..
    Hace 12 años

    Señor al final usted también desacredita, quiere desacreditar a los desacreditadores (críticos) y como lo hace, bueno escribiendo este articulo y NO definiendo nada concreto, es mas se define un no conocedor del tema. Y que le va ser, así es el Nica, pícaro, imaginativo o es que usted no es Nica. Al final, también deja su postura y su forma de pensar. HAGASE CASO!! ES MAS, SI USTED NO FUESE IGUAL AL MONTON, JAJA EL NORTE FUERA EL SUR..

  4. el carolingio
    Hace 12 años

    Todo radica en el descredito del gobierno actual.Es todo. Otros podriamos ver esto como un signo de los poderes de Dios que algo nos quiere decir

  5. INVENTORDEHISTORIASNICAS
    Hace 12 años

    La explosion defacto de la derecha periodística de chatarra explosivas que no pudieron vender los liberales de doña Violeta en los noventa, cuando vendieron el ferrocarril del Pacidico de Nicaragua como chatarra a los salvadoreños.
    La polvora se la iban a vender a la Caimana y alguien le pego fuego.

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