La Selección Nacional de Futbol presentó ayer durante 80 minutos la versión táctica con la que Enrique Llena pretendió tener éxito en la Copa Centroamericana de Estados Unidos. La efectividad del sistema se la dio el portero Justo Lorente con sus atajadas ante Panamá, que a pesar de que ganó 2-0, se frustró porque no alcanzó su principal objetivo: la Final.
Los ticos salieron con ocho mundialistas: Celso Borges (498 minutos jugados), Joel Campbell (415), Óscar Duarte (366), Johnny Acosta (153), José Cubero (105), Marco Ureña (92), Dave Myrie (11) y Patrick Pemberton, quien no jugó.
Mientras Panamá sacó un equipo con 10 jugadores que militan en ligas extranjeras. Los rivales de repechaje no tienen ese nivel.
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El muro de contención de Nicaragua, con Lorente a la cabeza, se derrumbó en un parpadeo. Blas Pérez (80) desvió un disparo desde afuera del área para el 1-0. Nada que hacer para el portero nica, hasta entonces la figura del partido. Román Torres (81) se elevó un metro del suelo para superar en el salto a Fernando Copete y cabeceó con potencia a un lado del guardameta.
Ese fatal minuto frustró el esfuerzo de los pinoleros, quienes demostraron que con Lorente a ese nivel, la misma aplicación táctica, sacrificio y más efectividad, sobre todo, tienen opciones de complicar a su próximo rival (probablemente Honduras), que no anda en el mismo nivel que los canaleros, por el boleto al repechaje a la Copa Oro, el sábado.
Lorente se multiplicó en su área y mostró una mejor colocación a diferencia del primer encuentro ante Costa Rica. Su alto nivel competitivo, parecido al que tuvo con el Real Estelí la temporada pasada, le permitió intuir el peligro y anular las intenciones con que Rolando Escobar (10) y Blas Pérez (50 y 52) iban a portería, ninguno con el peligro del doble remate de Roberto Nurse (54).
La máxima expresión de Lorente llegó en el penal que le adivinó a Darwin Pinzón (60). Ahí robó ovaciones e hizo dudar a los canaleros, quienes después, en un minuto, marcaron los tantos que fueron asimilados por los nicas porque eran conscientes del trabajo que habían realizado y que tuvieron la oportunidad de estar arriba.
El sistema de Llena está diseñado para defender bien y en un contraataque marcar el gol de la victoria. Juan Barrera (34) tuvo la primera ocasión y la más clara del partido. Su remate salió desviado ante la presión de dos rivales.
Las selecciones de Costa Rica y Panamá son las más fuertes que ha enfrentado Nicaragua en su historia en la Copa Centroamericana. Los ticos salieron con ocho mundialistas: Celso Borges (498 minutos jugados), Joel Campbell (415), Óscar Duarte (366), Johnny Acosta (153), José Cubero (105), Marco Ureña (92), Dave Myrie (11) y Patrick Pemberton, quien no jugó. Mientras Panamá sacó un equipo con 10 jugadores que militan en ligas extranjeras. Los rivales de repechaje no tienen ese nivel.
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