Por una Nicaragua próspera y democrática

José Adán Aguerri

Este año de vida gremial empresarial que nos corresponde evaluar, nos deja varias lecciones y reflexiones que deseo compartir con la Nicaragua Empresaria constituida por todos los que emprendemos y trabajamos con ahínco por nuestro país.

Fue un año en el que tuvimos que defender con firmeza los principios y derechos que nuestra Constitución Política en esta etapa democrática, iniciada en 1990, ha postulado. No podemos olvidar que por voluntad y decisión nacional todos hemos apostado por construir una mejor Nicaragua, conscientes de que la democracia es esencial para nuestro desarrollo social, político y económico.

Por esa convicción fue que en el proceso de reformas constitucionales que se dieron en este período, expusimos la necesidad de que se fortalecieran los pilares de la democracia representativa de nuestro país y por ello insistimos de manera particular en la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto.

Y planteamos lo anterior, conscientes que debíamos sentar las bases en ese proceso para recomponer la confianza y credibilidad en nuestro sistema electoral, que permitiera que en el 2016 contáramos con un resultado electoral producto de una administración transparente e imparcial. Y sobre todo, por estar conscientes de que si no lo hacíamos, estábamos como sociedad poniendo en riesgo todo lo que hemos avanzado en materia de institucionalidad democrática y cohesión social.

También este año hemos seguido batallando para que se entienda y comprenda que la democracia y el desarrollo económico y social son interdependientes y se refuerzan mutuamente. Hemos seguido trabajando para fortalecer la institucionalidad económica.

Por eso seguimos día a día trabajando para que el Estado actúe con transparencia y probidad para que las actuaciones del Gobierno garanticen la competencia leal y se respeten por las autoridades los derechos de los empresarios y trabajemos con reglas claras, requisitos indispensables para generar un clima de negocios y de seguridad jurídica que estimulen la inversión y la confianza de seguir haciendo negocios en Nicaragua, pero apostando con nuestras propuestas, por un Estado eficiente y moderno.

En esa línea hemos venido dándole seguimiento al interés y voluntad del Gobierno de que se ejecuten proyectos económicos relevantes, como lo son El Canal y Tumarín, para los cuales estamos observando se están haciendo todos los esfuerzos del Estado para facilitar esos proyectos empresariales; lo cual vemos como positivo. Pero no debemos olvidar que a la par de esos proyectos emblemáticos están en marcha iniciativas empresariales de cientos de comerciantes, industriales, productores, constructores y exportadores que requieren también apoyo y facilitación decidida del Estado, lo cual constatamos a diario no está sucediendo.

Reconocemos que hemos encontrado voluntad política e institucional del Gobierno para avanzar en una estrategia de mediano y largo plazo y también para atender la agenda cotidiana empresarial y de ahí la disposición de algunos funcionarios de trabajar articuladamente para ese objetivo.

Pero debemos señalar que esa disposición todavía no ha calado en todo el Gobierno y en forma recurrente encontramos obstáculos para importar bienes y tramitar su internación para vender, comprar y pagar impuestos y para producir, cosechar y exportar, porque prevalece en algunos funcionarios su visión equivocada de que de esa forma son más “eficientes”, situación que se agrava cuando en algunos funcionarios prevalece una excesiva discrecionalidad, un centralismo y un verticalismo agobiante.

Con las instituciones y funcionarios que estamos teniendo más de estos problemas son la DGA y la DGI, por cuanto sus interpretaciones ilegales, a nuestro criterio, son interminables. Todo esto se ha exacerbado cuando dichas instituciones se han empecinado en incumplir con resoluciones de la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Administrativo Tributario y Aduanera, que favorecen a los empresarios.

Todas esas actuaciones afectan la actividad empresarial cotidiana y ponen en riesgo la institucionalidad económica avanzada.

Le hacemos un llamado al Gobierno para que trabajemos como sociedad para garantizar un proceso electoral ejemplar en el 2016, para que trabajemos de forma inclusiva en los megaproyectos y para que trabajemos en facilitar la actividad empresarial, trabajando todos en forma vigorosa por una Nicaragua próspera y democrática.

COMENTARIOS

  1. Jose
    Hace 12 años

    ¿Podría trabajar esa sociedad que menciona el señor Aguerri, con el objetivo de acabar con la especulación del precio de los frijoles lo mas pronto posible?

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