Por Vladimir Vásquez
Para monseñor Silvio Fonseca, vicario de la familia de la Arquidiócesis de Managua, la Ley 779 está experimentando una caída debido a que según él, “lo que comienza mal, termina mal”. Y es que Fonseca considera que la ley no se fundamentó en el derecho constitucional e incluso señala que tuvo algunos vicios. En esta entrevista explica la posición de la Iglesia sobre los objetivos que consideran que persiguen algunas organizaciones feministas en la promoción de esta ley y el efecto que ha tenido en las familias.
¿Cómo ve la Ley 779 a estas alturas?
En primer lugar la Ley desde que apareció ha sido controversial y lo sigue siendo. Esa Ley primero no está ajustada a derecho sino que se fundamenta en ideología de género y ha afectado a muchas familias porque atenta contra el principio de igualdad y segundo ha llevado a la debacle a muchas familias.
¿Tienen ustedes un dato de familias separadas desde la aprobación de la 779?
La mejor información la tienen las comisarías, las cárceles. Sí tenemos informaciones de muchos hombres presos por la 779 que ahora las mismas parejas, los cónyuges, se han arrepentido. Incluso una de las contradicciones es que después de haber aplicado la Ley, tienen visitas conyugales en las cárceles. Entonces ni se resolvió el problema y por otra parte la Ley en sí no asegura que las familias resuelvan sus problemas.
Pero esos hombres que están presos son los que han cometido asesinatos.
No necesariamente. La mejor información la tienen ellos (el Sistema Judicial). No necesariamente porque han asesinado, sino por conflictos de pareja. Esa información se la puede dar el mismo Sistema Judicial y el Ministerio de Gobernación, que son los que manejan el sistema carcelario.
Hay mucha gente que podría decir que la 779 no se puede vincular a una separación familiar porque esas separaciones han venido desde mucho antes de la Ley.
Estoy de acuerdo con eso. Cuando una pareja ya tiene problemas creo que el recurrir a la ley fue el último recurso al que hayan podido llegar. De manera que posiblemente muchos hogares no han sido beneficiados, sobre todo muchas mujeres, porque el objetivo de la Ley 779 es parar la violencia contra la mujer y el homicidio. Estamos de acuerdo porque hay que defender la dignidad de las mujeres. Pero indudablemente estoy totalmente de acuerdo, ya estas parejas han tenido relaciones muy conflictivas desde mucho tiempo atrás.
Pero entonces no me queda claro cuál es su posición, ¿es la Ley la causante de la separación familiar o no?
(Pausa) La Ley 779 es un instrumento jurídico. La separación y los problemas de pareja no son porque hay una Ley en sí, sino porque hay problemas de personas. Simplemente esa Ley 779 lo que haría es solucionar desde el punto de vista legal, problemas que puede haber entre las parejas para reivindicaciones económicas cuando el cónyuge se separa.
Precisamente para evitar las separaciones en algunos casos menos graves se metió la mediación, ¿le parece que es necesaria o no debería estar incluida?
Vox pópuli fue, y se señaló la mediación en la Ley 779, que era necesaria por dos razones entre tanto argumento: primero, porque todas las personas tienen derecho a defenderse en el caso de conflicto y, segundo, porque atentaba contra la igualdad de las personas. El hecho que haya un agresor en contra de una mujer no significa que no tenga derecho a la defensa. Porque esa acusación que hizo la mujer podría ser justa o injusta. Entonces en esa mediación se podían aclarar esas cosas y además la tipificación del delito.
¿Qué es lo malo que ven ustedes en la reglamentación de la Ley?
En la parte religiosa que se ve tácitamente ahí, que se menciona a las pastorales, a los líderes religiosos. Nosotros no somos un brazo del Estado ni de la Policía Nacional y por ende la Iglesia no puede comentar ni revelar estas situaciones íntimas de la pareja. Nos manejamos bajo el estricto sigilo de confesión y ahí se menciona a los religiosos, a las pastorales como un auxilio de medidas precautelares, con la Policía y con lo que la Ley requiera. Pero también es que la Iglesia no es un organismo de masas, no puede ser equiparada como tal. La Iglesia es sagrada y fue fundada por Jesucristo y estamos al servicio de Dios y de la humanidad.
Cuenta que en su infancia vendía tortillas en el Mercado San Miguel para poder pagar sus estudios de primaria.
Estudió Teología en el Instituto de Estudios Superiores Eclesiásticos de México en 1978.
Fue fundador de la Universidad Católica Redemptoris Máter.
Estuvo cinco años en Washington donde sacó un doctorado en Teología.
Fundó el periódico Voz Católica de Nicaragua que lleva 12 años en circulación.
Dice que la mayor parte del tiempo la dedica a estar en la parroquia y que solo sale de viaje por asuntos de trabajo.
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Pero si ustedes no participan, eso deja abierta la posibilidad de que otros grupos como los Gabinetes de la Familia tomen el papel de mediador.
Es que los Gabinetes de Familia son una figura del Estado, nosotros no somos figura del Estado. Yo pienso que las instancias que tiene que poner el Estado para ayudar a la familia tienen que ser muy bien estudiadas o que tendrían que ser preparadas en esta materia de familia. Cuidar a la familia como tal y pone en gran peligro de que no se trate de ayudar a la familia, sino de perjudicarla. Pero hay algo peor, que cada familia tiene su intimidad y el Estado tiene sus fronteras con la familia, porque la familia es anterior al Estado. No es el Estado el que funda a la familia. La sociedad es la suma de familias. Y por ende cada familia es individual y esos Gabinetes de Familia son la licencia para entrar hasta el lecho de la intimidad familiar.
Entonces si el Estado los incluye a ustedes como mediadores a través de un reglamento, ¿ustedes no podrían mantener la confidencialidad de lo que diga una familia? ¿Entiendo bien?
Claro que sí. Porque el hecho de que salga publicada en La Gaceta, que es el diario oficial del Estado, cae bajo Ley.
Y estarían obligados a decirle al Estado, a los jueces, cuál es el problema de cada familia.
Eso es lo que en el fondo se puede interpretar de esa reglamentación de la Ley 779, por lo tanto para la Iglesia es inadmisible, inaceptable que sea puesta en la lista de un organismo estatal y obligada por Ley a tener que hablar sobre una familia. No lo podemos hacer nunca.
A ustedes no les consultaron si querían estar dentro del reglamento.
Nos ha tomado por sorpresa a moros y cristianos el hecho de aparecer ahí. Nunca pensado. Esto es sin precedentes en la historia de Nicaragua. Además, Nicaragua es un Estado laico y ahí se está metiendo a la religión en decisiones que competen al Estado.
¿Cree que esos Gabinetes de la Familia tienen la preparación necesaria para poder mediar en los conflictos?
Esa es la pregunta y la preocupación de la sociedad.
¿Ustedes los ven como un órgano del Estado o cree que tienen un trasfondo político?
Bueno. Esos se deben al gobernante de turno. Ese ha sido el Gobierno el que ha legislado sobre esos Gabinetes de la Familia. Siempre la familia se ha respetado.
¿Han hablado con algunas otras organizaciones para sumar esfuerzos sobre esta misma línea?
La Iglesia tiene su propia jerarquía, nosotros somos universales y nos dejamos guiar por el evangelio, por el magisterio de la Iglesia y en este caso de dirección y de confesión. Tenemos 21 siglos de manejar bajo estricto sigilo a la familia. Por eso la gente respeta a la Iglesia porque saben que nosotros respetamos la familia y buscamos su bien.
Le pregunto porque hay otras organizaciones como las de feministas que están en contra de la reglamentación de la 779.
Hay diferentes ópticas, pienso que ellas tienen sus argumentos, nosotros los nuestros y sobre eso ya se han expresado varias autoridades de la Iglesia y lo rechazamos (el reglamento).
¿Pero no estarían dispuestos a platicar con las organizaciones feministas?
Bueno. Nosotros estamos de acuerdo con todos en una idea, en una verdad. De que buscamos proteger a la mujer de que condenamos el femicidio, que salvamos a la familia en ese particular. Hay una armonía entre todos tratándose de defender la dignidad de las mujeres. Las intenciones, los intereses que pueden haber en esas organizaciones que usted dice, cada quién tendrá que explicar qué es lo que defiende.
¿Qué tipo de intereses mira?
Bueno, eso solo ellas lo podrían decir. Nosotros solo analizamos lo de afuera, lo que se está moviendo y dentro de esos mensajes que nosotros analizamos de parte de unos sectores que usted menciona, feministas, es cuando no se respeta a la familia, cuando se proponen modelos de familia que están en contra de la Ley natural, en contra del cristianismo.
Está hablando de lesbianas y homosexuales.
Sí. Matrimonios del mismo sexo nosotros no los aprobamos porque la Ley natural es que la procreación solo puede venir del hombre y de la mujer y eso está opuesto al plan de Dios y en ese particular la Iglesia es firme en su enseñanza moral.
¿Entonces usted cree que el apoyo del matrimonio entre parejas del mismo sexo es lo que está detrás de las intenciones de muchas de estas organizaciones?
Bueno, lo han dicho públicamente. No son intenciones. Eso lo han dicho, lo han cubierto los medios de comunicación cuando hacen marchas y eso la sociedad nicaragüense lo rechaza.
Pero pareciera como que cada vez se suma más gente a esas peticiones.
Eso no significa que la mayoría de los nicaragüenses estén de acuerdo con esos postulados aunque usted diga que se van agregando. Pero ¿qué porcentaje está hablando? ¿Una gran mayoría de los nicaragüenses? Si convocara a una manifestación de los que están de acuerdo en que la familia es entre un hombre y una mujer, el país no tendría capacidad para ver a tanta gente que defiende esos derechos. La gravedad de esto es que se han arrogado una representatividad que no tienen. Representatividad numérica. De que los nicaragüenses estamos en función de lo que esos grupos por iniciativa personal o por presiones externas, no son nunca la mayoría.
¿Por qué “presiones externas”?
Porque esta es una corriente internacional. Sabemos que lo que se hace en los países industrializados como dicen ellos, o el Estado moderno como le llaman, que se caracteriza porque ahora es aprobado el matrimonio del mismo sexo. Y por el contrario el país está desfasado si no hace lo mismo y por tanto Nicaragua tiene que entrar en esa corriente mundial. ¡Estamos totalmente seguros que jamás representarán la mayoría de la humanidad! No digo de los católicos, hablo de la humanidad que con sensatez ven que la procreación solamente puede ser entre el hombre y la mujer.
A estas alturas podría decir que las organizaciones feministas y ustedes mantienen distanciamiento?
Nunca hemos tenido una cercanía que valga la pena.
Y en el caso del aborto, ¿no se han flexibilizado?
No. La Iglesia defiende la vida desde su concepción hasta su fase terminal.
¿Qué cree que queda de la Ley 779 que se aprobó inicialmente?
Esas transformaciones tan rápidas de la Ley 779 revela la física: lo que comienza mal, termina mal. Y esta Ley 779 porque no se ajustó al derecho sino a ciertas posiciones, pero en el peor de los casos fue una Ley plagada de vicios porque no se fundamentó en los derechos humanos, en la constitución ni mucho menos en la Ley natural, cayó por su propio peso.
¿Sirvió para beneficiar a la mujer?
El objetivo era y eso no debe perderse de vista, beneficiar a la mujer nicaragüense. Eso no debe perderse de vista, que se beneficie a la mujer nicaragüense pero con una Ley bien fundamentada.
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