Caracas/ EFE
El presidente Nicolás Maduro salió al paso de las críticas que desde la Iglesia católica venezolana han surgido contra la versión chavista del Padre Nuestro. “Señores de la inquisición, exijo respeto al espíritu creador y ya basta de tanta persecución contra Chávez”, dijo en un acto de Gobierno que encabezó en el occidente del país, en el que calificó a los obispos que han criticado el “poema” de ser unos inquisidores que “odian” al fallecido gobernante Hugo Chávez.
Maduro defendió a María Estrella Uribe, delegada del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que leyó el “Chávez nuestro” en un acto de la organización que se realizó el 1 de septiembre y aseguró que los religiosos han salido a “masacrar a esta humilde mujer”.
El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Diego Padrón, afirmó el miércoles que el “Chávez nuestro” genera un “profundo rechazo” en el pueblo venezolano. El arzobispo de Caracas, Jorge Urosa, señaló que “quien dijera esa versión nueva e indebida del Padre Nuestro ateniéndose al texto literal estaría cometiendo el pecado de idolatría, por atribuir a una persona humana cualidades o acciones propias de Dios”.
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