La confianza como virtud, no está basada en tener todo bajo control, sino en que, aun cuando surjan imprevistos, se dispondrá de la capacidad para corregir, la voluntad para continuar y la tenacidad para volver en pos de la victoria.
Esa es la confianza que los nicaragüenses tenemos en Román “Chocolatito” González, el excepcional pugilista, que esta mañana (6:30) ha subido al ring en Japón, con el propósito de reescribir la historia del boxeo nacional.
La mayor discusión ha girado en torno al segundo lugar, puesto que se han disputado Román “Chocolatito” González y Rosendo “El Búfalo” Álvarez, ambos bicampeones.
Pero una victoria de Román hoy, que significaría una tercera corona mundial, zanjaría cualquier debate y lo instalaría solo detrás de Argüello, el Everest de nuestro boxeo.
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A estas alturas, la esperanza de todos, es que Román ya se haya unido a Alexis Argüello en el selecto club de nicaragüenses con tres coronas del mundo. Se enfrentaba a Akira Yaegashi, monarca mundial mosca del CMB.
Y aunque Yaegashi subió al entarimado como campeón, pelearía en su casa y afirmaba tener el antídoto para neutralizar el empuje del nica, realmente el pinolero era el favorito para salir airoso de este nuevo desafío en su carrera.
HABILIDADES ESPECIALES
González ha mostrado a través de su trayectoria, un talento especial, lo que unido a su afán por ser mejor, le ha permitido desarrollar unas habilidades extraordinarias, razón por la cual, casi nadie duda de su triunfo hoy ante Yaegashi.
Dispone de un formidable poderío en ambas manos, velocidad para disparar de forma continua y desde diversos ángulos, con una defensa mejorada y la madurez necesaria para aplicar modificaciones a su estrategia si las circunstancias lo exigen.
A Yaegashi lo imaginamos peleando desde afuera, intentando golpear y salir, girando continuamente y tratando de esquivar el castigo de Román, mientras trataba de ensayar sus contragolpes, para lo cual tiene virtud.
Aun así, nosotros estamos entre quienes vaticinan una victoria del nica por nocaut, conscientes de las habilidades de Román para disparar a los bajos y quitar movilidad a un púgil que se mueve y ondula constantemente.
Sin embargo, todo esto era teoría. Solo el combate en sí, permitiría apreciar la historia, y a veces esta toma rumbos que nadie ha previsto. Aun así, el favoritismo del nica saltaba a la vista para imponerse y con autoridad.
“Chocolatito” tiene demasiado talento como para fallar. Pero si ha fallado, no tiene que haber drama entre nosotros. Román es joven, talentoso y con gran futuro, además de su gran presente.
La vida no se ha detenido. Hay que continuar.
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