Norman Caldera

En honor a la verdad

Ante la avalancha de inexactitudes y de mentiras sobre los TPL es importante aclarar:

Sin duda el equipo negociador de Nicaragua para el DR-CAFTA, los doctores Carlos Sequeira, Mario Arana y Alicia Martín de Elizondo y el licenciado Dean García Foster, ejecutó a la perfección la estrategia país establecida por el presidente Bolaños para esas negociaciones.

La idea de los TPL fue originalmente planteada por el doctor Arturo Cruz Sequeira en una consultoría que él hizo para el Ministerio de Relaciones Exteriores en el 2003. Tanto el suscrito como el viceministro Stadthagen estuvimos totalmente de acuerdo con el razonamiento del doctor Cruz. La estrategia fue presentada ante el presidente Bolaños quien instruyó al ministro de Fomento, Industria y Comercio que llevara a EE. UU. el siguiente planteamiento:

Nicaragua no pudo desarrollar su industria textil durante los años ochenta como sí lo hicieron el resto de los países centroamericanos, porque Estados Unidos tenía embargado el comercio con Nicaragua. Eso tendría dos consecuencias graves para Nicaragua dentro de las negociaciones: a) Nicaragua partía sin una sola fábrica de telas planas que si tenía el resto de Centroamérica, y b) al no tener intercambio comercial de vestuario en los años base, Nicaragua también estaba en situación de desventaja en la asignación de cuotas, que se establecían sobre la base del comportamiento histórico de las exportaciones de vestuario, es decir, el periodo 1985-1995.

Para nivelarnos con Centroamérica, Nicaragua debería atraer inversiones en la industria textil usando el mecanismo de los TPL, para asegurarle al inversionista de la industria textil que mientras se regularizaban sus operaciones manufactureras ellos pudieran mantener a sus clientes operando utilizando su cuota de telas importadas. De esa forma se incentivaría el establecimiento de industrias textiles a la vez que se daría un impulso importante a las exportaciones de zonas francas.

Como parte de esa estrategia, el presidente Bolaños visitó las plantas de Cone Denim en Carolina del Norte y logró atraer esa importante inversión que se asentó en las cercanías de Ciudad Sandino. El equipo de cabildeo del CAFTA en Estados Unidos, bajo el liderazgo del embajador Stadthagen, le prestó apoyo a los negociadores nacionales para conseguir las cuotas para Nicaragua.

Recordemos que el CAFTA entró en vigencia hasta el 2006, de manera que el gobierno del presidente Bolaños estuvo involucrado en la asignación de los TPL menos de doce meses.

Algunos maquiladores nacionales que ni estaban enterados de la negociación ni tenían intenciones de fomentar la industria textil lanzaron denuncias de corrupción contra el gobierno ante la Embajada de Estados Unidos, la que de acuerdo con Wikileaks no encontró verdad en las acusaciones.

A partir del segundo año de vigencia del DR-CAFTA, en el 2007, fue la actual administración la que se encargó de repartir los TPL.

La asignación de los TPL, sin que estuvieran ligados a la producción textil tal como los maneja la actual administración de las zonas francas, se salió de los propósitos originales bajo los que se negociaron los TPL y por eso no es de sorprenderse que la administración norteamericana, desde el subsecretario Bastian hasta la embajadora Powers, se hallan declarado escépticos sobre su extensión.

La posibilidad de que no se extendieran más allá del 2014 es manejada por la administración de la zona franca y hasta por muchos de los “maquiladores nacionales”, que se beneficiaron de las cuotas sin estar ligados a la producción textil. Me parece absurdo que traten de encontrar chivos expiatorios en la administración de Bolaños que fue el padre del CAFTA y del ADA, y negoció los TPLs que los maquiladores malgastaron como una dádiva, en vez de utilizarla como instrumento de desarrollo. El autor fue presidente de la Corporación y de la Comisión de Zonas Francas 1999-2001 y negoció la inversión de Yasaki Corp.

COMENTARIOS

  1. Francisco Tardencilla
    Hace 12 años

    Es Correcto!!!

  2. libertador
    Hace 12 años

    Lo peor de todo es que satanizaron las maquilas y el cafta, pero ellos han sido los únicos que se han beneficiado, se olvidan que al amparo de esos tratados los Nicas han tenido oportunidades de empleo sin distinción de colores políticos y mejores oportunidades para la exportación con el cafta, pero la corrupción de este maldito gobierno solo deja al descubierto que los beneficios han sido para sus cómplices y secuaces quienes pretenden continuar mamando la teta y que sus abusos se encubra

  3. Y la verdad no peca
    Hace 12 años

    La administracion Ortega-murillo se ha caracterizado por su corrupcion. Esa es la base de este gobierno.

  4. Melvin
    Hace 12 años

    Gracias Dr. Caldera, por sus oportunas aclararaciones necesarias para entender mejor lo que sucede con los TPL.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí