Por un lado Maradona, Buffon y Baggio; por el otro Zanetti, Del Piero y Trezeguet… El “partido interreligioso por la paz” deseado por el papa Francisco para propagar “la cultura del reencuentro” se disputó ayer en el Estadio Olímpico de Roma en un ambiente de alegría.
Unas horas antes, el papa Francisco dio su bendición al partido y exaltó ante las estrellas del futbol su deporte por ser capaz de trascender las religiones y las diferencias.
Francisco pronunció estas palabras en un encuentro en el Vaticano con un grupo de antiguas estrellas y algunos futbolistas en activo, entre los que destacaba su compatriota Diego Maradona.
“Lealtad, compartir, recibir, el diálogo y la confianza en el otro”, fueron los valores que el argentino Jorge Bergoglio pidió a los jugadores que transmitieran, antes de disputar el partido en Roma.
A pesar de ser el promotor del mismo, según fuentes vaticanas el papa no había previsto seguir el partido por televisión.
En el Estadio Olímpico ofreció un mensaje de vídeo. “Nadie debe hacer su propio partido, pido disculpas por hablar en español, pero es el lenguaje de mi corazón”, dijo Francisco, de 77 años, gran aficionado al club San Lorenzo de Buenos Aires.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B