Latones iluminados

Fernando Bárcenas

En el consumo energético de los 94 árboles de latón, que a un costo de 49 millones de córdobas germinan por la capital a voluntad única del poder, se ha denunciado un derroche operativo de 20 GWh al año de energía eléctrica. Tirada en palanganas como si fuese agua sucia, sobre las calles polvosas en los barrios marginales.

Esta energía de punta, a un costo de 3,052 córdobas el MWh, podría abastecer las necesidades mensuales de electricidad de 12,000 viviendas (con un consumo individual de 150 kWh al mes). Es abastecida por la planta Geosa, la más cara y la menos eficiente del sistema (que opera como planta marginal en las horas de punta, por mérito de despacho, entre las 6:00 y las 10:00 de la noche, período de máxima demanda, en que los latones —por desgracia adicional— permanecen iluminados).

Para producir la energía anual de los latones, con este generador sumamente ineficiente, es necesario importar 37,703 barriles de Fuel Oil Nº 6 como fuente primaria de energía, a un costo de 95 millones de córdobas.

Abastecer de energía a los latones diariamente requiere una potencia instalada de 14.1 MW. Por ello, hay que agregar el costo de esta potencia demandada, también los servicios auxiliares, el peaje de transmisión, las pérdidas de energía en los transformadores, las pérdidas en las redes de transmisión y de distribución y el Valor Agregado de Distribución.

El conjunto arroja una suma equivalente a los 82.8 millones de córdobas, adicionales a los 95 antes referidos, para un total de 178 millones de córdobas anuales, tirados caprichosamente por la cultura kitsch del Gobierno.

Naturalmente, ahora hay formas de avanzar de la mano con los ojos vendados en medio de los reglamentos del mercado eléctrico. De modo que los costos reales no se transparenten nunca a quien los provoca, máxime si nuestra tarifa eléctrica (por influencia del Cosep) mantiene aún un diseño impropio de subsidios cruzados y, más aún, si el consumo inútil de esta energía es obra de un capricho del poder impune.

Nicaragua es una especie de sultanato, donde el culpable canta mientras cava la fosa y se pasea en las cumbres del poder, absolutamente impune. Algo huele a podrido en Dinamarca, advertiría Marcelo, a quienes ven los síntomas inequívocos de una pronta catástrofe.

El despilfarro, en el país más atrasado de América, es parte de la cultura, basada en la ineficiencia. Desde nuestra más remota memoria colectiva —por obra del sistema productivo precapitalista, especulativo, reacio a morir cuando se le brindan privilegios— hemos convivido irresponsablemente con la incompetencia (llevándola en andas, incluso, en fiestas patronales, hasta la cima del poder).

La ineficiencia energética global se define por la ineficiencia en la transformación de las energías primarias en energías finales (tales como la energía eléctrica) y, luego, por la ineficiencia en el uso de esta energía final.

El concepto de la ineficacia es mensurable por la intensidad energética, que determina el costo de la conversión de la energía en riqueza. Una unidad de medida, para países pequeños, es la cantidad de Barriles Equivalentes de Petróleo utilizados para producir  1,000 dólares de PIB (BEP/US$1,000).

Otro elemento a considerar que en nuestra cultura resulta indiferente, con mayor razón cuando los intereses de este Gobierno se mezclan en la rebatiña especulativa en el sector energético, es el costo delictuosamente exagerado de la energía (7.28 por ciento más alto que el promedio de la región). Vale considerar, también, las pérdidas de energía eléctrica, 69 por ciento más altas que el promedio de Centroamérica.

Nicaragua, con un valor de ineficiencia 2.14 veces mayor que la media latinoamericana, sin estrategia coherente, ha incrementado su intensidad energética en 67 por ciento en los últimos treinta años, hasta alcanzar valores de 3.95 BEP.

La intensidad energética promedio de los países latinoamericanos es de 1.85 BEP por cada mil dólares de PIB de 2008. Si Nicaragua tuviese la Intensidad Energética de América Latina, nuestro PIB crecería 21 por ciento.

Los latones luminosos iluminan, en fin, nuestro hundimiento en el feudalismo incompetente, víctimas de una obsesión enfermiza por el mal gusto y por el derroche imperial oligárquico.

Sin embargo, como acotaba Hamlet: “Las razones agudas no hacen mella en oídos tontos”.

El autor es ingeniero eléctrico.

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COMENTARIOS

  1. Silvio Avilez Gallo
    Hace 12 años

    Las cifras citadas por el Ing. Bárcenas son escalofriantes. Un país como Nicaragua no puede darse el lujo de despilfarrar sus escasos recursos. En vez de plantar arbolatas cabría preguntarse ¿cuánto costaría arborizar Managua? Infinitamente menos, y de paso contribuiríamos a paliar los desastrosos efectos del cambio climático producto de nuestra irresponsabilidad. Consultemos a entendidos como el Dr. Jaime Incer Barquero antes que sea demasiado tarde.

  2. La Verdad es cierta y acierta
    Hace 12 años

    «Los latones luminosos, iluminan en fin, nuestro hundimiento en el feudalismo incompetente, victimas de una obsesion enfermisa por el mal gusto y por el derroche imperial oligarquico».

    [Hamlet: «Las razones agudas no hacen mella en oidos sordo»].

  3. monina
    Hace 12 años

    y toda esa plata sale de los impuestos del pueblo nica mientras el INSS se va a la banca rota, esto es un delito, un crimen que la dictadura illegal de Ortega este usando el dinero de los impuestos del pueblo nica para financiar propagandas del partido del F$LN y caprichos de la chamuca, quiere meter en la Santeria a Nicaragua y eso es peligrosisimo, porque el mal existe

  4. Lesther Olivera
    Hace 12 años

    Don Fernando Bárcenas: Esos cálculos me los presentó mi hijo que cursa el primer grado en el Colegio Americano, y aterrizaba que el malestar de muchos individuos era porque no estaban ocupando un curul en el Gobierno, es decir, no estaban lamiendo un hueso. Creo que él tiene razón.-

  5. Ramón Salgado Valle
    Hace 12 años

    ….
    Ing. Fernando Bárcenas:
    Usted lo define muy bien, al decir:
    “Los latones luminosos iluminan, en fin, nuestro hundimiento en el feudalismo incompetente, víctimas de una obsesión enfermiza por el mal gusto y por el derroche imperial oligárquico” Sin embargo, como acotaba Hamlet: “Las razones agudas no hacen mella en oídos tontos”.

    Sí, señor, lamentablemente, a los “tontos” que nos desgobiernan, “Las razones agudas no les hacen mella”
    ….

  6. Hace 12 años

    pensar en lo absuro y ridiculo de hacer este enormidad de gasto en enrgia y dinero, elo cual podria haber sido utilizado, o invertidos en todos aquellos planes, hoy recortados por la jodienda de la cortedad del Presupuesto Nacional. Echame ese trompo a la una,

  7. Hace 12 años

    Mientras los paises desarrollados luchan por conservar y hacer major uso de la energia, como elemento primordial para la sostenibilidad apropiada de esos paises en la batalla por alcanzar la condicon de «Carbon Zero»en esas sociedades, en nuestro medio, sucede todo lo contrario, y hacemos todo lo possible y lo imposible, en consumer y gastar energia y proporcionar cantidades de carbon en nuestra atmosfera ya enferma, por otro lado, en el pais hay tantas necesidades que solo hay que ponerse a

  8. DVS
    Hace 12 años

    Ya no se sabe que mientras más petróleo y derivados se importen es mejor para los orteguistas, es el negocio más rentable que tienen. De que se sorprenden?

  9. Mario Montenegro
    Hace 12 años

    Para que lean lo importante que se estea volviendo GEOSA

  10. Cesar Mendoza
    Hace 12 años

    Para su informacion

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