14
días
han pasado desde el arresto de nuestro gerente Juan Lorenzo Holmann, y la toma de las instalaciones. Nuestra Redacción está hoy en el exilio. ¿Vas a permitir que la dictadura se salga con la suya?
Freddy Blandón

El arte de la sátira y el oficio del “vulgareo ”

Desde hace algunos meses he venido dándole seguimiento a una serie de artículos y caricaturas publicadas en medios de prensa escrita, en los cuales bajo las máscara de escritores y caricaturistas, se ridiculiza tanto a personas como instituciones, —y de paso con toda falacia— se descalifica el trabajo que estos realizan.

Podría creerse a primera vista que esto es permisible, ya que se trata de expresiones del “arte de la sátira”. También podría pensarse que estos escritos o gráficos reflejan con un “agudo sentido del humor” aspectos de la vida política del país y sus actores. Y hasta engatusarnos de que los mismos se elevan a la categoría del género literario del ensayo o sátira gráfica, cuando todos estamos conscientes que pocos en nuestro país han acometido exitosamente esa meritoria tarea y que es difícil alcanzar la talla de Pablo Antonio Cuadra o Alberto Mora Olivares (AMO), quienes recurriendo a la ironía y al sarcasmo como normas de estilo, sí han hecho una interesante exposición de la “idiosincrasia nicaragüense”.

No puedo creer, ni se me ocurre plantearlo, que se menosprecie o censure a un “escritor o caricaturista satírico”, quien sabemos hace de la burla un arte que se aleja de la vulgaridad. Y que es ético y hasta legítimo en ese arte el principio de saber reírse de uno mismo en su propia cara, para poder reírse de los demás. Y por supuesto, poder deleitarnos de las más hilarantes situaciones de ridículo que podamos imaginar.

Mi comprensión es que la sátira y el dominio del arte de lo cómico no debe degenerar nunca en la grosería, ya que la sátira se caracteriza por “el dominio del arte del sable y no del mazo”, es por ello, que debe haber una distancia que lo vuelve esencial y, por tanto, lo convierta en arte y no en vulgaridad.

Con esta afirmación no pretendo en forma timorata ignorar que en la historia de la humanidad y de nuestras sociedades latinoamericanas existan hechos inverosímiles que nos permitan considerar que somos habitantes de “un continente de la fantasía y el surrealismo, donde todo es posible y la lógica se desmanda por senderos aparentemente absurdos que terminan por ser lógicos”. Y por ello, que los cronistas y los escritores de sátira tengan esa tendencia a la hipérbole y a la fantasía.

Para nuestra desgracia eso está ausente en lo que he leído y visto, ya que lo que se hace es utilizar medios de comunicación para vituperar y escarnecer a personas y organizaciones. Lo que se persigue es endilgar gratuitamente a ciudadanos actitudes asociadas con la deshonestidad, la traición, el egoísmo, la indiferencia y la vanidad. Es decir, atribuirle a muchos nicaragüenses antivalores y conductas inmorales que deben ser sujetas de escarnio público a través de la burla.

Los nicaragüenses no debemos ser indiferentes ante esta situación. No podemos aceptar que so pretexto del “arte de la sátira”, se admita como realidad, que nuestro país está liderado por mitómanos y cínicos; hacerlo es colaborar para que se entronice en nuestra sociedad una conducta de desprecio y rechazo hacia los ciudadanos que tienen roles públicos. Pero además que aceptemos como verdad que la sociedad nicaragüense está llena de estereotipos malignos y perversos que van logrando imponer antivalores, que se convierten irreversiblemente en valores.

En congruencia con lo anterior, no debemos permitir que se propague —sin rechazo alguno— el “síndrome del vulgareo”, por cuanto este tiene como único objetivo perverso desfigurar en forma burda la realidad a través de la devaluación, alteración y desnaturalización de la persona o institución que está siendo “vulgareada.”

Por lo que es necesario comenzar a proscribir a todos aquellos que escriban, dibujen, celebren y patrocinen la capacidad para “vulgarear” el sentido de los hechos, los símbolos, los códigos éticos y las personas que pueden servirnos para elevar nuestros valores como ciudadanos y como nicaragüenses. Pero además, que les exijamos que tengan la decencia de ofrecer disculpas públicas a todas las víctimas de su dañina pluma, la cual únicamente ha servido para mostrarnos su domino en el patético “oficio del vulgareo”.

El autor es máster en Derecho Público.

COMENTARIOS

  1. Edwin Sequeira
    Hace 8 años

    En primer lugar el autor de este articulo deberia de dar nombre o nombres del “vulgareador”o “vulgareadores”. Estas criticas a medias tintas nunca han aclarado reclamos.

  2. Harley Ocon
    Hace 8 años

    Ojala que el caricaturista de la prensa lea de vez en cuando este articulo y este periódico de vez en cuando y que entienda que no cae en gracia con sus vulgareos de sus dibujos pintados con los colores de las bilis.

  3. Todo por el comienzo
    Hace 8 años

    Y que le parece al articulista el bulgareo al simbolo patrio con esa distorcion horrenda que se la ha hecho por capricho de una sola persona? Empecemos por ahi, por ese abuso. Cuando se irrespeta un simbolo patrio, se irrespeta a la patria y a sus habitantes.
    Si alguien esta siendo atropellado se tiene q defender con lo q pueda.
    O, sera que tengo q respetar a Roberto Rivas? Que me calle cuando se derrocha luz y yo pago? La mayoria d los diputados solo ven sus bolsas?

  4. Rafael
    Hace 8 años

    Me parece que el articulo esta fuera de contexto y de la realidad que se vive en Nicaragua.No hay nada de malo señalar con sàtira los hechos delictivos y violatorios de la ley y que muchos que operan al margen de la ley quieren a toda costa hacer creer a la poblaciòn que se trata de actos moralmente normales,éticos,legales y que por lo tanto no hay derecho a criticarlos y repudiarlos.Brincan los inmorales.Al pan pan y al vino vino.No se le pude llamar santo al delincuente.

  5. rbravo
    Hace 8 años

    El articulo esta bien articulado desde su principio hasta su cierre. Su intención o mensaje esta bien claro. No tenemos que ser necesariamente vulgares al hacer nuestras criticas. Sin embargo, El diario de los nicaragüenses es leído por todos los ámbitos del territorio nacional y mas allá de sus fronteras; y como es de suponer no todos sus lectores son bien educados. Lo digo por sus comentarios, que a pesar de su grosería y vulgaridad, La Prensa opta por publicarlos, promoviendo la vulgari

  6. denso
    Hace 8 años

    A quien le tira? a Guillen y a Molina? hable claro o desde ya queda descalificado y sujeto a que a ti tambien se te saque tu dibujito de sapo disfrazado,de esos caricaturistas que tu hablas ya pasaron a la historia,si fueron buenos o malos eso que lo juzgue el pueblo y no una sola persona como es tu caso,lo importante es que los que “tenemos” hoy dia son de primera calidad y de actualidad,especialmente Guillen,asi que mejor hable a titulo propio y no en nombre de todos,no se pase de listo

  7. Rosa
    Hace 8 años

    Señor Blandon, no pierda la dulzura de su caracter…las figuras publicas estan sometidas al escrutinio publico y de esta manera a la satira…y unos lo hacen de un modo y otros de otro…pero ninguno de la manera tan magistral como lo hace el señor Leon Nuñez…a mi me encanta! No lo tome tan a pecho…relajese, riase y disfrutelo…esto es libertad de exprecion!

  8. Buen Artículo..
    Hace 8 años

    Es muy honestos y realista el artículo, pero igual o peor aun son los comerciales por ejemplo… de equipos para hacer ejercicio y/o para quemar grasa donde te muestran a una persona OBESA (un Gordo feo en buen Nica) y luego te muestran a una muñequita esbelta..y sin embargo, nadie pide disculpas a nadie. No le veo el degenere ni el vulgareo y seguro que el escritor tampoco.

  9. margarita
    Hace 8 años

    Que piensará de esta aclaración(esa es la pretención del autor del artículo) nuestro gueguense?
    En otras palabras cual sería la opinión de nuestro apreciado autor del síndrome del figureo, el maestro Nuñez…y su consejo acoyapino!!!
    Para los que nos gusta este tema, y seguimos su trayectoria, creo queda, mas que claro, que la intención del autor, ex-eps, por cierto, no es mas nada que crear una barrera de contención a favor de sus jefes….

  10. fernando
    Hace 8 años

    Los medios de comunicación quieren imponerle su agenda a la población, y para conseguirlo, necesitan recurrir a la propaganda. De la misma forma en que ensalzan los beneficios nutricionales de beber gaseosa, también destruyen la reputación de los que les caen mal. Las caricaturas son uno de los muchos medios de lavarle el cerebro a la gente, y convertir mentiras en verdades a fuerza de repetirlas. El hecho de llamar inconstitucional a DOS tiene el mismo objetivo. íHonesto el artículo!

  11. Martín Gallegos Velásquez
    Hace 8 años

    Parece que se ha sentido chimado, eso no es vulgareo, es la realidad, o es que no vive en este país, que mas grotesco, lo que se pretende que la gente acepte como una sociedad moderna y civilizada, a través de símbolos brutales y discursos vacíos? Señor no se moleste, ya lo decía Pablo Antonio Cuadra en el Nicaragüense, si hay muchas palabras para definir una cosa, el Nica escoge la mas grotesca, de igual manera la caricatura, y es la única forma de protestar frente a la represión y el

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: