SANTIAGO/AFP
Siete guardias de la cárcel de la ciudad de Rancagua, en el centro de Chile, fueron suspendidos en medio de una investigación por la golpiza que recibieron reos en esa penitenciaria el año pasado, anunció el gobierno.
La paliza a los presos, ocurrida en agosto de 2013, salió a la luz gracias a imágenes difundidas por medios locales días atrás, lo cual llevó al gobierno chileno a ordenar la reapertura de un anterior sumario interno en el que se absolvió a los guardias.
«Hoy con la reapertura del sumario hay siete gendarmes suspendidos ya», anunció José Antonio Gómez, ministro de Justicia, este miércoles a periodistas.
«Acá cada uno tiene que asumir sus responsabilidades: Gendarmería hizo un sumario que identificó a determinadas personas, ese sumario tenía sanciones, leves pero las tenía, y el director regional que posteriormente se fue en diciembre decidió sobreseerlo», explicó Gómez.
El ministro confirmó que el caso también es revisado por la Fiscalía que hace un año abrió una investigación paralela sobre los excesos de los guardias, pero no ha habido acusaciones.
En las imágenes grabadas por cámaras de seguridad de la cárcel que revelaron el caso aparecen gendarmes golpeando con bastones a los reos mientras salen de sus celdas. Luego, los internos se ven apelotonados y arrodillados en un patio, con guardias dándoles patadas.
Los internos afectados no denuncian las golpizas por miedo a las represalias de gendarmes, según informó la Defensoría Penal.