El Internet se ha convertido en una herramienta de estudio y consulta que utilizan niños y jóvenes, pero también es considerado una amenaza, por tal razón los padres deben de estar pendientes de cuál es el uso que dan los hijos a sus dispositivos electrónicos.
Esto no significa que invadirá la privacidad de sus hijos, pero sí es necesario que les ponga un poco de atención a lo que realizan en Internet. Muchas veces cuando están siendo acosados por alguna persona, estos se sienten incómodos cuando navegan por la red y cambian de comportamientos, asegura Ovanes Mikhailov, director general de Kaspersky Lab Iberia.
2. Hasta cierta edad los padres deben conectarse a la red junto con sus hijos para que el niño aprenda a disfrutar de esta actividad siendo guiado.
3. Los padres deben preocuparse de la actividad “en línea” que tienen sus hijos desde que son muy pequeños, para poder establecer normas y aconsejarles al mismo tiempo.
4. Es importante que acuerden normas de uso claras sobre lo que pueden o no pueden hacer sus hijos en Internet y les expliquen las consecuencias de dichas actividades.
5. Es conveniente fomentar el diálogo sobre hábitos y navegación y sus riesgos, para que el niño sienta que puede hablar con sus padres sin sentirse culpable cuando le suceda algo extraño o le incomode.
6. Los progenitores deben enseñar a los niños, de forma clara y desde bien pequeños, en qué consiste la privacidad, explicándoles que los datos personales son información sensible y que puede ser utilizada en su contra.
7. No duden en hablar con sus hijos sobre las posibles amenazas, como el “ciberacoso” y cuando sean sujetos de chantaje. Deben enseñarles a actuar en estos casos.
8. Es conveniente que cuando son pequeños los hijos se utilice un ordenador para la familia, que debe estar ubicado en un lugar visible de la casa.
9. En función de la edad es conveniente que los padres usen un “software” de control parental y filtros para definir las páginas a las que sus hijos pueden acceder, así como el tiempo de uso y las actividades “en línea”, como chat y foros.
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CIBERACOSO
“Los mayores no deben despistarse ni relajar la vigilancia de los menores”, enfatiza Mikhailov.
Para este especialista, uno de los peligros a los que se enfrentan los jóvenes en Internet en el curso escolar es el “ciberbullying” o “ciberacoso” , que incluye “el acoso a través de mensajes directos hacia la víctima, la humillación pública en foros de Internet, la creación de información falsa para desprestigiarla, suplantar su identidad para publicar contenidos en sus redes, develar información privada o grabar en vídeo una agresión y publicarla en Internet”.
DATOS ÍNTIMOS
Otra de las principales amenazas en línea es el “grooming”, una de cuyas variantes más habituales —según Mikhailov— “es la posesión de alguna imagen íntima que el chantajista amenaza con hacer pública en caso de que no sean satisfechas sus peticiones de índole sexual”.
“Estas solicitudes suelen consistir en el envío de imágenes eróticas por la webcam pero, si hay proximidad, puede llegar a solicitarse un encuentro personal con el grave riesgo que ello implica”, añade.
El “sexting” es otro de los problemas a los que se enfrentan los niños y jóvenes cuando acceden a la red, que según Mikhailov, “se refiere al envío de mensajes o fotografías sexualmente explícitas por medios electrónicos, especialmente teléfonos móviles”.
“¡Es ilegal compartir fotografías de menores donde aparezcan desnudos o haya contenido sexual, incluso si se comparten con otros menores!”, recalca el especialista de Kaspersky.
ADICCIÓN A EQUIPOS ELECTRÓNICOS
“Los padres también deben estar atentos a la tecnoadicción o uso desproporcionado e incontrolado de los dispositivos electrónicos por parte de sus hijos; a su exposición a servicios prohibidos, como a juegos de azar, casinos, apuestas o a páginas de contenido adulto de tipo sexual y al robo de datos personales para acceder a cuentas bancarias o correos privados”, señala Mikhailov.
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