¿Quiénes aman un racimo de estrellas
cuando abren los ojos de su Alma?
¿Y el aire fresco del ocaso,
la piedra y el rocío,
el olor de la hojarasca,
la repetición infinita del mar,
el mundo resbalándose desde la nuca,
la paz de los pájaros en el cielo de la mañana?
¿Y el alma en el aire,
el arco tenso de la noche
y la soledad?
¿Quiénes aman el racimo de estrellas
cuando abren los ojos de su Alma?
El Ángel del SEÑOR anunció a María…
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B