Israel infligió ayer un duro golpe a los islamistas de Hamás al matar a tres comandantes de su brazo armado Brigadas Ezedin al Qasam en un bombardeo en Rafah, después de haber intentado eliminar a su jefe.
Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamás indicó que “Israel pagará su precio”. Veintisiete palestinos murieron ayer en bombardeos israelíes en Gaza, según fuentes médicas.
La ofensiva se registró 36 horas después de que se frustrara una tregua de nueve días con Hamás y se reanudaran las hostilidades.