Cartas al Director

Liderazgo y confianza están unidos

En el ámbito social y político se percibe un alarmante distanciamiento entre el “nosotros” y el “vosotros”. Cuando todos vamos al mismo sitio, es evidente que no podemos hacerlo solos. Se apela con exceso al pasado, de unos o de otros, generalmente para denunciar errores, claro que siempre bajo el color de un cristal determinado, incluso con notas de odio y calumnia. Pero ello no soluciona nada, salvo producir ruido mediático. Mientras discutimos, nos hundimos.

¿Hemos aprendido algo de los errores y aciertos del pasado? Aprender de los errores del pasado —casi siempre— exige cambios en las actitudes con las que se afrontan los acontecimientos del hoy y cómo se encaran las previsiones del futuro.

Si nuestra actitud sigue siendo la misma, seguramente nada se habrá avanzado. Se ha dicho: solo haciendo cosas diferentes obtendremos resultados diferentes.

En el panorama político las actitudes de enfrentamiento entre el vosotros y el nosotros se han enquistado en la vida pública desde hace decenios. Se utiliza el desacreditar al otro para promover la propia postura política.

Nuestros políticos hablan como hombres de partido, y no como hombres de Estado; así van perdiendo el respeto del cuerpo social, lo que se refleja en su baja valoración en las encuestas. Los retos del tiempo actual exigen que se levanten las negras barreras de incomunicación entre los dos grandes partidos que envenenan el futuro de la nación.

Los diversos grupos se miran excesivamente hacia adentro, tratando de imponer sus puntos de vista, con el peligro de no prestar atención a las posturas y razones de los otros. Sin interiorizar argumentos no hay posibilidad de diálogo. No se centran en buscar soluciones, sino en vencer al otro. No saben vivir el antiguo adagio: ser prontos para escuchar y tardos para hablar. Sobre todo cuando además de los enfrentamientos entre el vosotros y el nosotros interfieren “ellos”, los separatistas, que nadan a favor de ese disentimiento.

Distanciamiento entre la vida real y la vida política. Se dice, y las encuestas lo miden, que los ciudadanos están perdiendo su confianza en los políticos que tenemos y que buscan otras alternativas.

Pero esa percepción no es apreciada por los políticos que pierden tales apoyos o votantes; no son capaces de mostrar con sus acciones un compromiso fuerte acerca del bien común de la sociedad, por encima de sus intereses particulares o partidistas.

Es exigible ese compromiso, sobre todo ante los problemas comunes: la unidad de España, la calidad de la enseñanza, la defensa de la vida, la corrupción sistémica, el paro, la independencia de la justicia, la guarda de las fronteras, etc., en los que tan necesario es el consenso, y mejor aún la unidad de voluntades, agregar esfuerzos. Sin un liderazgo claro, el futuro es incierto.

Liderazgo y confianza están unidos. En estos tiempos de batalla interesa conocer bien a quién tenemos al mando y su capacidad para transmitir energía de acción y de reacción al organismo social. Los acontecimientos que vivimos debieran llevar a pensar detenidamente en ello. El liderazgo tiene relación con las exigencias éticas, de las que estamos tan carentes.

Agustín Pérez Cerrada

Importancia de valorar nuestro empleo

Las personas forman sociedades, asociaciones, grupos o empresas para un fin, hacer rendir más su dinero en vez de depositarlo en un banco y otros por ser tan humanitarios prefieren compartir sus capitales aun a costa de mantener el negocio en el punto de equilibrio. El accionista prefiere emplear colaboradores y compartir las utilidades del rendimiento de su capital.

Me ha llamado mucho la atención los comentarios acerca de las reformas a algunas leyes que figuran tendencias negativas a mediano y largo plazo, tanto para los asegurados como para el patronal, incluyendo estadísticas de aportes patronales en aumento hasta el 2034, cuando nadie sabe a ciencia cierta qué puede pasar con la economía nacional, ni mundial. Cada individuo requiere pasar por la ineludible variable de dar/recibir como dicen los religiosos o el gano/ganas como le llaman los empresarios.

Muchas veces la madre naturaleza nos enseña excelentes lecciones. Les ilustraré el caso del pelícano hembra, tiene que alimentar a sus polluelos, así que sale de su nido a buscar alimento y al tercer día si no encuentra alimento ¿qué creen que hace? Regresa al nido, se pone frente a ellos y se desprende todas las plumas del pecho y se picotea para sacarse sangre y así alimenta a sus polluelos, sacrificando algo de ella para la supervivencia de sus polluelos. Así mismo el accionista/inversionista se desprende de sus ganancias para compartirlas a cambio del desarrollo del negocio y la prestación de un excelente servicio.

Las organizaciones no lucrativas obedecen a los mismos principios del mercado laboral, las personas reciben un salario, ya desde ese momento se convierten en beneficiarios y la empresa en una proveedora de servicio social también, llenando necesidades de familias enteras en la cadena social y alimenticia. Ayuda directamente a las personas empleadas y también de forma indirecta a los dependientes de esos colaboradores, llegando muchas veces a ser el único ingreso o proveedor de la familia.

En tiempos modernos el término empleado ha cambiado a “colaborador”, la palabra colaborar incluye muchas facetas de responsabilidad y confianza, de ahí que deben ser agentes de verdadera colaboración al inversionista en vez de crear problemas, tanto internos/externos en la empresa, que les dio la confianza y la oportunidad de colaborarles por una ayuda recíproca de gano/ganas.

Sucede muchas veces que el contratado una vez dentro de la empresa inicia a protestar, reclamar, rogando que no llegue el pedido, que no lo envíen a hacer gestiones, etc., y por último inicia a descuidar su trabajo el cual le costó tanto tiempo encontrar en vez de estimarlo y hacer una carrera profesional en esa empresa.

Lo más valioso en nuestro currículo es la estabilidad laboral y muchos ni siquiera pensamos o sabemos de ello.

Se espera por lo tanto que todos trabajen en equipo orientado a un fin único en la organización, sin quejarte mucho de lo que no tienes y agradecer por lo que sí tienes, tu empleo actual.

Eduardo Otoniel Urtecho Valverde

Unidad liberal

A inicios de este mes de agosto los presidentes nacionales del Partido Liberal Independiente (PLI) y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) suscribieron un acuerdo de unidad liberal de cara al proceso electoral nacional a realizarse el primer domingo de noviembre del 2016.

Este acuerdo de unidad ha sido criticado por algunos dirigentes de movimientos democráticos. Pero la verdad es que al nicaragüense a veces no se le entiende, pues estas mismas voces que hoy se oponen al acuerdo de unidad expresaban antes que el PLI y el PLC no se unían porque le estaban haciendo el juego al dictador Ortega y a su partido, el Frente Sandinista, y ahora que estos dos partidos suscribieron la unidad expresan otra cosa.

La verdad que no se les entiende para nada. Pero bien, esta unidad debe de ir más allá de la unidad liberal. Si revisamos los resultados electorales son miles los nicaragüenses que en cada proceso electoral han votado en la casilla de los partidos liberales y no necesariamente es que sean del PLI o del PLC. Por lo que es importante suscribir la unidad con sectores sociales, gremiales, productivos, económicos, empresariales y religiosos, que no tienen afiliación liberal pero que son demócratas amantes de la libertad, la democracia y la paz de Nicaragua y que inciden en sus municipios, barrios y comarcas en los procesos electorales, porque no es cierto que solo con los afiliados al PLI y al PLC se le va a ganar a la familia presidencial Ortega-Murillo en estas próximas elecciones nacionales de noviembre del 2016.

Máximo M. Castillo

COMENTARIOS

  1. REM
    Hace 12 años

    Ya lo dijo Sandino: «La soberanía de la patria no se discute; se defiende con las armas en las manos».

  2. unificacion Nacional en contra de dictadura y corr
    Hace 12 años

    NO sean ridiculos pensando en elecciones, cuando sabemos que mientras exista Roberto Rivas Reyes y su CSE, NO habran elecciones libres en la Nicaragua de Ortega. Fraudes electorales, es lo que se avecina, y es ser tonto util, aliado, complice o muy baboso hablar de elecciones, con un pais asi de corrupto y maniatado. Primero hay que eliminar el CSE de Rivas Reyes, y despues hablaremos de elecciones y de unificacion Nacional en contra de dictadura y corrupcion!

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