Lucía Navas
Incorporar a sus filas de colaboradores a personas con discapacidad no es práctica común de las empresas en Nicaragua. En realidad son pocas las que lo hacen, pese a que las leyes nacionales mandan a que no haya discriminación laboral hacia personas con algún tipo de limitación física.
Y eso es lo que se intenta hacer desde el Grupo BAC Credomatic, en el marco de su programa de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), que en septiembre espera incorporar a sus filas de trabajadores a seis personas con discapacidad de las veinte que planea este año. Estos se unirán a más de cien que ya laboran en el grupo financiero en El Salvador y Honduras.
Pero también el Grupo BAC profundizará su campaña de Educación Financiera entre los clientes y niños en las escuelas. Y es que según Roxana Víquez Salazar, gerente regional de Responsabilidad Social Corporativa de BAC Credomatic, la responsabilidad social debe ser vista por las empresas como un negocio, que contribuya a que la sociedad prospere. “Pienso que se debe ver de las dos maneras, porque si la sociedad no prospera los negocios no prosperan y desde ese punto de vista hay interés legítimo que las cosas estén mejor”.
Muchos siguen creyendo que la responsabilidad social es sinónimo de filantropía, ¿cuál es la diferencia de lo que ustedes hacen?
La filantropía está bien y creo que muchas empresas deberían tratar de donar dinero a la sociedad, pero la filantropía no es sostenible, porque el día que ya no haya dinero no puedo hacer nada más. Por otra parte, es el problema que crea dependencia. Si usted empieza a darle a una organización es muy difícil dejar de darle y no crea necesariamente un valor, es como decir “la diferencia de dar el pescado y enseñar a pescar”. Entonces la responsabilidad social tiene más que ver con enseñar a pescar, con que las personas y organizaciones desarrollen capacidades para haciendo lo que hacen todos los días poder generar más valor. Creo que la diferencia está en la palabra responsabilidad. Una persona responsable es aquella que asume las consecuencias de sus actos y compromisos y toma decisiones que es consciente si le afectan a él o a terceras personas. Esa persona responsable es la que paga sus deudas, mantiene a sus hijos, cumple con su trabajo. Ese ámbito de responsabilidad social tiene dos grandes líneas: la personal y la responsabilidad social (…) La diferencia fundamental es que la empresa que quiere ser responsable entiende este concepto, que su gran impacto o su aporte a la sociedad no está en tres pesos que regalan de la plata que le sobró. Está en ver si por ejemplo, si tengo 2.8 millones de clientes qué pasaría si por ejemplo en el estado de cuenta de la tarjeta de débito o de crédito le pongo un consejo financiero para manejar mejor sus finanzas. Entonces estoy aprovechando un canal de comunicación que ya tengo para agregar algún valor y beneficios a esas personas. También es cómo hacemos más pequeño lo malo, por ejemplo en el uso del papel que tiene que ver con el ambiente. Un banco nunca podrá eliminar el uso del papel porque siempre un cliente va a querer constancia del pago que realizó. ¿Qué se puede hacer? Reducir el tamaño del papel, que ya no tenga copia, invitar a las personas a que ya no pida voucher, y en una organización como la nuestra que realiza millones de transacciones, esa tontera de un pedacito de papel resulta que pueden ser toneladas de papeles. Así abordamos un impacto negativo con una acción positiva. Tiene ventaja sobre la donación. En primer lugar es una situación permanente, se mantiene en el tiempo y beneficia a todos. En segundo lugar le ayuda a la empresa a reducir gastos y al ambiente a reducir la contaminación, y en tercer lugar tiene la enorme ventaja que se puede insertar en el quehacer de la organización sin crear mucho ruido, una estructura extra o gasto adicional simplemente es educación y capacitación.
¿Cuál ha sido el cambio en los países donde han impulsado el programa de Responsabilidad Social Corporativa?
En realidad lo nuestro es una estrategia que está inserta en el quehacer de la organización. Se lo pongo de esta manera. Somos veinte mil empleados (en el grupo), y en mi departamento somos tres. Y usted me dice cómo ha logrado que tres personas hayan capacitado a 200 mil adultos y jóvenes este año, más de medio millón en total en los últimos cinco años. Eso lo hace la estructura en su quehacer de negocios todos los días. Eso es como la magia. Nuestra estrategia está basada en esos dos principios: cómo damos más bienestar y beneficios con los productos y servicios que ya tenemos y cómo reducimos el impacto negativo. Por ejemplo, nuestro programa de Educación Financiera, que es el más importante en materia de responsabilidad social, está ligado directamente con un impacto que puede ser muy bueno o muy malo dependiendo al uso que le dé al producto. Yo por ejemplo tengo una tarjeta Credomatic desde el año 83 y para mí ha sido una salvada porque en muchas ocasiones se enferma alguien (de mi familia) o hay que pagar una cosa y no tengo en dinero, me sirve utilizar la tarjeta. ¿Cuál ha sido la ventaja? La he usado bien y a medida que han pasado los años esa tarjeta se ha convertido en un instrumento que me ayuda a alcanzar mis metas, pero nunca me he atrasado un día en pagar, ni endeudado más de la cuenta, porque de alguna manera tengo la educación para poderla usar. Otras personas tal vez no han tenido esa suerte porque carecen de la información o educación para usar el instrumento.
Tomó mayor importancia educar al cliente que tiene una tarjeta de crédito después de la crisis financiera, especialmente en Nicaragua donde se dio un sobreendeudamiento…
Nuestro programa de Educación Financiera es anterior a la crisis, iniciamos en el 2007 y la crisis se vino en el 2009. Obviamente en la medida que uno ve mayor necesidad el programa ha ido creciendo. Medio millón de personas hemos capacitado los últimos años entre clientes jóvenes y pymes, medio millón de personas puede llegar a ser pequeño si lo compara a casi tres millones de clientes.
¿Qué nuevo introducen?
Estamos virtualizando el programa, creando una herramienta que se llama 1,2,3 Cuenta, donde tendremos cursos cortos entretenidos, juegos, trivias, herramientas de cómo calcular, cómo pagar su tarjeta más rápido, pagar menos intereses, cuál puede ser su pensión de retiro. Lo vamos a ir introduciendo en la nueva página (web) y esperamos poder llegar a millones de personas.
¿Han medido el impacto de este programa?
Evaluamos cuánto sabe la persona cuando llega al curso y cuando al final. Le aplicamos un examen pre y pos y ahí se ve en qué medida ha mejorado su conocimiento. Por otra parte se han aplicado una serie de medidas en la empresa, una es Educación Financiera y hemos visto cómo el endeudamiento de las personas ha bajado los últimos años. No sabemos cuánto responde a la educación y a otras medidas aplicadas por la institución, pero todo eso es responsabilidad social, porque en realidad lo que ayuda es a cumplir con nuestro rol en materia de finanzas.
¿Por qué enseñar finanzas a los niños?
El interés es que los niños aprendan educación financiera en temprana edad. Aquí en Nicaragua está el programa Ahorrando para tu futuro, que es programado en alcancías y al final del año logran la meta que se propusieron. Este mismo programa se aplica en los diferentes países en diferentes modalidades. Igual está en línea porque de nuevo la capacidad de llegar presencialmente es pequeña, pero virtualmente es mayor. Ahí hay muchos materiales, libros para maestros y niños. La escuela que se registre (en el sitio web) puede entrar y todos los meses va a encontrar material nuevo. Sabemos que en las escuelas de escasos recursos los maestros tienen muy poco material con qué trabajar, y por eso queremos que las escuelas se inscriban en la página del programa para bajar los materiales que publicamos en Educación Financiera y en educación ambiental.
¿Cómo se enfrentan al problema del acceso de Internet? No todas las escuelas tienen…
Las escuelas no, pero los maestros pueden ir a un café internet o a cualquier otro lugar, lo importante es que conozcan que el sitio del programa existe, donde se pueden inscribir gratuitamente.
¿Cómo logran involucrar al Estado? Entiendo que en Costa Rica se reformó el pénsum académico e incorporó la Educación Financiera…
Hicimos una alianza con el Ministerio de Educación Pública en el 2007 que culminó en 2012, con la aprobación de una materia obligatoria en el currículum formal de todos los estudiantes costarricenses que en noveno año reciben un semestre de Educación Financiera. BAC financia esa reforma, capacita a los profesores, desarrolla los materiales en conjunto con el Ministerio de Educación… Nosotros tendríamos gran interés en que Nicaragua también decida hacerlo y lo único que tienen que decir es sí y el BAC está listo.
El programa de Inclusión de Personas con discapacidad hasta dónde llega…
Tenemos año y medio en implementación. Empezamos en tres países: El Salvador, Guatemala y Costa Rica, y en el primer año logramos la contratación de más de cien personas con discapacidades severas, estamos hablando de sordos, ciegos, personas pequeñas, en sillas de rueda… Tenemos un asesor español, Carlos Rubén Fernández, que fue el presidente de la Organización Nacional de Ciegos de España, quien nos ha ido indicando paso a paso cómo hacer, porque una empresa dice “quiero contratar personas con discapacidad pero no sé dónde están, cómo sé en qué puestos pueden trabajar, qué capacidad debo darle y sobre todo al personal alrededor de él. Este año se amplió a Panamá, Honduras y Nicaragua. En Nicaragua estamos en la etapa de identificar qué tipo de discapacidad aplica, para qué tipo de trabajo, identificar a las personas con alianzas de las organizaciones. Esperaría que a final de año tengamos veinte colaboradores.
¿Es difícil incorporar a personas con discapacidad a un banco?
En realidad no. El miedo es más de los que nos vemos no discapacitados, porque uno no sabe cómo tratarlos. La capacitación más importante es la que se le da a los compañeros de trabajo para saber cómo relacionarse con estas personas. En la organización damos cursos para aprender a leer a señas, en Braille…
¿Qué tipos de puestos serán abiertos?
En call center funcionan bien las personas ciegas porque hay un software especial que ellos escuchan y pueden ir digitando, y sostener una conversación y usted nunca se da cuenta que esa persona es no vidente porque le presta un servicio con igualdad de eficiencia. Las personas con problemas auditivos son buenísimas para digitar base de datos. Personas con síndrome de Down o algún retardo son buenas para cumplir labores operativas como fotocopia, reparto de documentos, mensajería, organización porque son buenos aprendiendo tareas repetitivas. Por ejemplo en BAC en bodega tenemos personas en sillas de ruedas atendiendo al público. Hay montones de puestos donde se pueden incorporar.
¿Gerentes de bancos?
Claro, en gerencias, jefaturas, porque además es gente exigente porque les ha costado mucho la vida y resultan muy buenos jefes.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 C