Humberto Belli Pereira

Construyendo sobre arena

Nicaragua enfrenta dos problemas fundamentales que están en la raíz de muchos otros: la inmoralidad generalizada, y la desintegración familiar. La mayoría de la población incurre cotidianamente en la deshonestidad. La mayoría falla también en formar hogares unidos y en dotar a la niñez de una paternidad responsable.

Con estos problemas en nuestras bases, es difícil edificar una sociedad que funcione bien en lo político y lo social. Cualquier avance en institucionalidad o gobernabilidad será frágil mientras subsistan. El problema es que cuando tratamos de indagar las formas de mejorar el comportamiento ético, o la estabilidad familiar, nos topamos con la falta de consenso sobre cómo lograrlo, producto a su vez de ciertas influencias ideológicas.

Tradicionalmente, en Occidente, le correspondió a la Iglesia católica la tarea de impartir educación moral. Comenzó por el mundo pagano, sujeto a Roma, y siguió con las tribus bárbaras. Luego, y en competencia con las iglesias protestantes que se le desgajaron, extendió su influencia al continente americano y a otras tierras. Apelando a la teología y la razón, misioneros, religiosos y pastores se esforzaron por inculcar los diez mandamientos y los rudimentos de la moral cristiana, con su particular énfasis en confinar la actividad sexual a la relación matrimonial.

Puede debatirse el grado de éxito que tuvo esta labor, pero no hay duda de que dejó una extraordinaria huella civilizadora en la cultura y vida de muchos pueblos. Con el advenimiento de las revoluciones liberales se buscó arrebatar a la Iglesia la función educativa y ponerla en manos de estados laicos. Fue lo que hizo Zelaya en Nicaragua tras su ascenso al poder en 1893. La idea era sustituir la enseñanza moral tradicional por una ética racionalista, sin bases teológicas.

Sin embargo, y a pesar de que se expulsó a Cristo de las aulas, muchos de los principios éticos de inspiración cristiana siguieron vigentes en el currículo y la mentalidad de los profesores. Aunque se legitimó el divorcio, el Estado todavía protegía la institución matrimonial tipificando las causales de disolución y obligando al cónyuge que la demandaba a probar la culpabilidad del otro. Aunque se promovió el libre pensamiento, se asumió que existía siempre una verdad, filosófica y moral, que podía ser descubierta por la sola razón.

Todo esto cambió con el auge del relativismo y la revolución sexual de los años sesenta. El primero propuso que lo que se entiende por bueno o malo depende del punto de vista de cada cual y que no puede hablarse de bienes o verdades universalmente válidas. La segunda, íntimamente unida a la anterior, proponía borrar la idea de que hay conductas sexualmente malas, inmorales o indebidas; nada, alegan sus proponentes, debe conceptuarse como malo mientras ocurra entre adultos que consienten libremente. Una de las consecuencias de esta mentalidad fue remover los obstáculos al divorcio, introduciendo, como hizo el gobierno sandinista en 1987, el divorcio unilateral que se concede a petición de parte y sin preguntar por qué.

El problema es que con estas premisas se vuelve prácticamente imposible la educación moral. Porque el punto de partida para actuar moralmente es poder distinguir lo bueno de lo malo. Mas como dijo Benedicto XVI: “Si no sabemos lo que es verdad, tampoco podemos saber lo que está bien”. También se vuelve imposible la educación para el matrimonio. Porque este requiere, para su unidad y permanencia, de parejas comprometidas a consagrar su sexualidad al ámbito exclusivo de la relación conyugal.

Sin confrontar al relativismo y la ausencia de brújulas morales será muy difícil dotar de bases sólidas a nuestra convivencia.  

El autor es sociólogo. Fue ministro de Educación.

Columna del día Opinión Arena Construyendo archivo

COMENTARIOS

  1. Tenemos que educarnos..todos
    Hace 12 años

    Muy buen articulo…las cosas van mas allá de la educación Cristiana, tienen que ver con la globalización, en como una nación empobrecida a diario enfrenta a las grandes corporaciones y monopolios, cuando se le limita en educación y en salud…salud en todos los sentidos, a estos niveles señor BELLI hasta la EDUCACION es SALUD…cuantos millones de habitantes hay solo en Managua…que se enfrentan al día a día…como? con que? Nos arrastra el capitalismo..no consume la globalización…

  2. josé
    Hace 12 años

    Uno de los tantos males que nos dejó como herencia la educación católica es la idolatría a tantas imágenes como santo domingo, por poner un ejemplo.

  3. erwin zavala
    Hace 12 años

    Sr Belli, le recomiendo leer la obra escrita El conflicto de los Siglos, escrito por Elena. G. white. Estoy deacuerdo con Ricardo, nosotros los Nicaraguenses siempre hemos estados sometidos por tiranos, y al pregunto le digo…somos honrados por falta de oportunidad; sino preguntales a todos los diputados…en especial a nuestro comandante y presidente.Daniel Ortega Saavedra.

  4. Mariana
    Hace 12 años

    El Sr Belli sabe bien que no es un santo y su moral no es medieval. Existe una verdad absoluta pues si tenemos un Creador Inteligente (y lo tenemos) es lógico que a la par de la creación del mundo haya establecido reglas para la vida y convivencia sana. Lamentablemente una buena parte de la humanidad rechaza las verdades debido a la desobediencia a la que nos indujo el demonio. Para mayor mal, estableció la perversa idea del RELATIVISMO que solo confunde mas a quienes están alejados de Dios.

  5. Observador
    Hace 12 años

    Cuando la sociología se convierte en moralizante deja de ser sociología. Oponerse a la educación laica es estar desfasado. O, peor todavía, acaso se añora una educación a lo Ayatolá , Dios nos libre.

  6. Carlos Betanco
    Hace 12 años

    Si bien es cierto esa educación del cristianismo fue en su mayoría buena también tuvo sus fallas, no solo la religión catolica se dio esa taréa de difundir principios correctos de conducta, no necesariamente la razón debe ser mala o incorrecta, otras religiones educan, a como la educación laica a sido corecta, también la educación catolica a tenido sus fallas con el abuso a menores, no es verdad que la salvación de la moral del correcto comportamiento este en manos de la religión cato

  7. monina
    Hace 12 años

    q barbaridad querida prensa, son las 1100am de la manana y todavia no han puesto ningun comentario en ningun articulo de ningun lector, yo puse varios comentarios hace 3 o 4 horas y nada, este es un tipico ejemplo de nuestra idiosincrasia nica, si queremos salir del sumidero social-economico en que Ortega nos ha puesto, tenemos q poner nuestro granito de arena, haciendo las cosas a sus debido tiempo, yo me lavanto temprano a escribir y ustesdes no ponen los comentarios, casi son 1200 del dia!

  8. MIVERDADESRELATIVA
    Hace 12 años

    Claro que si se sabe lo que es verdad y lo que esta bien pero RELATIVAMENTE. En una sociedad existen leyes que lo que hacen es limitar nuestro derecho para que no nos metamos con el derecho de los demás. El problema básico es relacionarnos de una manera justa dentro de la sociedad. Estamos cada uno de nosotros en lucha contra el mundo y el mundo nos dirá lo que cada uno puede o no hacer. Pero no existen verdades absolutas. Cada sociedad dicta las pautas aceptadas o no. Cada religión igual.

  9. MIMUNDO
    Hace 12 años

    Salvador Dalí
    Ama tu ritmo y ritma tus acciones
    bajo su ley, así como tus versos;
    eres un universo de universos
    y tu alma una fuente de canciones.
    RUBEN DARIO

    En este poema Ruben dario nos los dice. Como podemos pretender absolutos si en cada cabeza hay un mundo.

  10. monina
    Hace 12 años

    asi es como Ortega y sus serviles quieren q Nicaragua este, una sociedad disfuncional, sin rumbo ni proposito e ignorante para q ellos puedan seguir gobernando y explotando al pueblo nica, esto traera tambien un retraso economico tremendo al pais por mucho tiempo pero a Ortega no le importa de q el pais se vuelva mas pobre con tal de q la cupula de la dictadura este haciendo plata, esta dictadura va a desbaratar el pais de Nicaragua, lo estan haciendosin misericordia, ABAJO LA DICTADUR ORTEG

  11. Silvia
    Hace 12 años

    A ver….el sr. Belli ahora le echa la culpa a la década de los 60 (en los países desarrollados) como que si la generación de los 60 no fuera resultado de la generación de los 50. En Nicaragua esa influencia es mínima, abarcando a las clases altas y medias que representan un % mínimo de la sociedad. La mayoría de la población se rige por las costumbres tradicionales machistas y patriarcales. De lo contrario, no hubieran tantos feminicidios en Nicaragua.

  12. JINCHOS RICOS
    Hace 12 años

    Trás un gran capital hay un gran misterio y crímenes; mas aún cuando en Nicaragua hay nuevos multimillonarios , grandes capitales, muchos propietarios de bienes inmuebles , negocios,etc y nunca han trabajado, esos son ladrones y que demuestren lo contrario.

  13. Ricardo
    Hace 12 años

    Este señor Belli se cree el Santo y el que tiene la verdad absotuta. No parece vivir en este siglo, para el eran buenas las inquisiciones de la Iglesia católica y las cruzadas, pues imponían la «moral» católica a punta de espada. Pobre Nicaragua si llegara un tipo fanatico religioso a gobernarnos con su «moral» salida de lo mas oscuro de la era mediaveval.

  14. El pregunton
    Hace 12 años

    Y como sabe usted que la mayoria de nosotros somos ladrones? quien le dijo? un pajarito chiquitico?

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