La reunión diplomática del domingo en Berlín no permitió avances ni para un alto el fuego ni para una solución política al conflicto en Ucrania, declaró este lunes el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov.
«Ahí donde todavía no hemos obtenido resultados positivos, es sobre todo para un alto el fuego o una solución política» en Ucrania, dijo Lavrov en Berlín, citado por las agencias rusas, al día siguiente de su encuentro con sus homólogos ucraniano, francés y alemán.
«Confirmamos nuestra postura: un alto el fuego (…) debe darse sin condiciones», agregó Lavrov. «Lamentablemente nuestros colegas ucranianos continúan poniendo condiciones, que además son bastante vagas, como la de garantizar la impermeabilidad de la frontera» ruso-ucraniana, lamentó el ministro.
También dijo ser favorable a una eventual entrega de drones a los observadores de la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, desplegada en una parte de la frontera.
Se trata de proveer «a la misión de la OSCE aeronaves sin piloto para controlar la frontera de lado ucraniano, desde el espacio aéreo ucraniano. Apoyamos esta idea», declaró.
Antes de las declaraciones de Lavrov, un comunicado de su ministerio indicó que se habían logrado «algunos progresos» en la reunión en Berlín y que se había acordado «continuar el diálogo» con Ucrania «en el mismo formato», es decir, con la presencia de Alemania y Francia.
El sudeste de Ucrania es escenario desde hace cuatro meses de combates cada vez más intensos entre las fuerzas regulares del ejército ucraniano y los insurgentes prorrusos. Kiev y Occidente acusan a Rusia de suministrar armas y hombres a los insurgentes separatistas o al menos cerrar los ojos sobre estos abastecimientos, lo que Moscú desmiente.
Rusia pide por su parte un alto el fuego en el este de Ucrania para poder llevar una ayuda humanitaria actualmente bloqueada en la frontera ruso-ucraniana.