Bloomberg News
Un siglo después de que el barco a vapor estadounidense Ancon recorriera por primera vez el Canal de Panamá, una expansión de 5,300 millones de dólares que se vio retrasada debido a disputas con los contratistas y conflictos laborales se acerca ahora a su culminación. El problema es que podría no ser lo suficientemente grande.
La expansión lleva un retraso de 16 meses, y el administrador del canal, Jorque Quijano, dijo que analizan si crean una cuarta serie de esclusas para manejar una creciente flota de barcos de gran tamaño, entre ellos los “Triple E”, de 400 metros de largo, que pueden transportar más de 18,000 contenedores, cuatro veces más que los barcos que atraviesan el canal en la actualidad.
[/doap_box]
“Siempre analizamos el mercado, y en cuanto podamos justificarlo en el plano económico comenzaremos”, dijo Manuel Benítez, viceadministrador de la Autoridad del Canal de Panamá, quien estima que la expansión actual es suficiente por ahora. “Si las cosas cambian y hay demanda, estamos dispuestos a empezar”.
RETRASO DAÑA
“Vamos a elaborar un plan para limitar el gasto público y revisaremos el presupuesto”, dijo el 11 de agosto pasado al Congreso el ministro de Economía, Dulcidio De La Guardia, quien señaló que los ingresos por el Canal fueron menores que lo previsto.
El presidente Juan Carlos Varela, que entró en funciones en julio, necesita el impulso que conllevaría un mayor tráfico de barcos para cumplir las promesas que hizo durante su campaña en relación con reducir la pobreza, expandir el transporte público y sostener el crecimiento en tanto cede la construcción del Canal.
El Gobierno atribuye al retraso de la ampliación del Canal que el déficit fiscal del país alcanzó el 3.2 por ciento del Producto Interno Bruto en el primer semestre de 2014, más que el 2.7 por ciento que permite la ley panameña.
Un consorcio encabezado por la española Sacyr SA detuvo los trabajos de expansión a principios de 2014 en el marco de una disputa por sobrecostos de 1,600 millones de dólares. Los trabajadores de la construcción se declararon en huelga por aumentos salariales en los días anteriores a las elecciones presidenciales de mayo, y Jorque Quijano, el administrador del canal, dijo que una sequía regional podría limitar el tráfico de barcos más avanzado del año. La actividad económica en mayo, cuando estalló la huelga, declinó a 1.7 por ciento, el ritmo más lento en casi cinco años.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C