El río El Escalante, principal cuerpo de agua del Refugio de Vida Silvestre Chacocente, ha desaparecido por la sequía. LA PRENSA/ M.CALERO

Otra cara de la sequía

“Yo me acuerdo que hace dos años de ahí sacábamos camarones en abundancia, pescado ni se diga, ahí nos bañábamos, lavábamos, las bestias iban a tomar agua y ahora solo vemos las rocas y aún no creo que se haya secado el río”, recuerda con nostalgia Petrona López al caudaloso río El Escalante.

MABEL CALERO

“Yo me acuerdo que hace dos años de ahí sacábamos camarones en abundancia, pescado ni se diga, ahí nos bañábamos, lavábamos, las bestias iban a tomar agua y ahora solo vemos las rocas y aún no creo que se haya secado el río”, recuerda con nostalgia Petrona López al caudaloso río El Escalante.

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Doña Petrona López afirma que desde que se secó el río El Escalante, la población ha sufrido. “Los pozos se están secando, yo tenía uno y lo tuvieron que covar (más) porque ya no había agua y es un agua que no se puede tomar, es bien pesada, hiede como azufre; solo la ocupo para lavar, bañarse, pero no se puede tomar. Afecta el riñón, lo digo porque antes nos abastecíamos del río y no teníamos problemas, pero desde hace dos años que comenzamos a beber esa agua, mi marido se enfermó de los riñones, ahora solo está esperando la muerte”.

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El Escalante es parte del Refugio de Vida Silvestre Chacocente, ubicado en Santa Teresa, pero desde febrero de este año el río se secó completamente, lo que está afectando a la fauna y a los comunitarios.

Jonnie López Calero, habitante de la zona, dijo que desde que se secó el río, los monos congo y cara blanca han emigrado en busca de agua.

“A mediados de abril se encontró a un mono muerto. El problema es crítico porque estos animales comen el retoño de los árboles y con la sequía los árboles se secan. Los monos también bajaban al río para tomar agua, pero desde que se secó, escasamente se ven”, afirmó López.

Quienes recuerdan El Escalante no entienden cómo se secó, pues en el 2010 aún había cocodrilos y cuando llovía las casas más cercanas tenían que ser evacuadas porque el río las inundaba.

Don Efraín Flores Palacios, recuerda que para el mes de junio del año pasado cuando un vehículo trató de pasar por el río, se quedó pegado y casi se volteó porque el río aún mantenía su caudal.

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COMENTARIOS

  1. Mary
    Hace 12 años

    Mientras tanto se quedan de manos cruzadas en lugar de reforestar.

    Sigan votando los arboles

  2. Ron Damon
    Hace 12 años

    sigan despalando para ¨sembrar mas campo¨ y utilizar mas terreno como potreros.

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