Los yihadistas perpetraron una «masacre» en la localidad de Kocho, al norte de Irak, matando a decenas de personas, muchas de ellas miembros de la minoría yazidí, indicaron este sábado fuentes oficiales y un testigo.
Los yazidíes son una comunidad que practica una religión sincrética y que los yihadistas ven como herejes. «Cometieron una masacre», señaló a la AFP Hoshyar Zebari, un alto funcionario iraquí, citando fuentes de la región y de los servicios de inteligencia.
«Tenemos información de múltiples fuentes, en la región y de los servicios de inteligencia, de que (el viernes) por la tarde un convoy de hombres armados (del Estado Islámico) entró en ese pueblo», explicó Zebari a la AFP.
«Se vengaron de sus habitantes, que resultaron ser en su mayoría yazidíes que no habían huido de sus casas», dijo Zebari. «Alrededor de 80 de ellos murieron», agregó.
Harim Kamal Agha, un dirigente de la Unión Patriótica del Kurdistán en la provincia iraquí de Dohuk, dio un balance de 81 muertos, y añadió que los combatientes se llevaron a varias mujeres a cárceles que tienen bajo su control.

Mohsen Taual, un combatiente yazidí, dijo a la AFP por teléfono que vio una gran cantidad de cadáveres en el pueblo.
«Conseguimos entrar en una parte del pueblo de Kocho, donde los vecinos estaban bajo asedio, pero ya era demasiado tarde», dijo Taual. «Había cadáveres por todos lados. Sólo logramos sacar a dos personas vivas. A todas las demás las mataron».
Los yihadistas del Estado Islámico lanzaron en junio una campaña a partir de la provincia de Nínive, donde se encuentra Kocho, y desde allí se apoderaron de numerosos territorios de cinco provincias iraquíes.