María del Socorro Vivas Páramo, de 70 años, pidió ayuda al Gobierno municipal de Granada, para no correr el riesgo de irse a dormir a la intemperie junto con su numerosa familia, ante la orden de desalojo de la precaria casa donde habita desde hace cuarenta años, en la Colonia Tejada, Granada. Otras 15 familias tienen la misma preocupación.
Estos pobladores reconocen que el lugar no les pertenece, pero pidieron a la municipalidad un terreno para que los ubiquen. En la colonia hay 11 inmuebles, precarios, con paredes de adobe en muy mal estado, en algunas viven hasta tres familias juntas. El lugar cuenta con dos letrinas y las aguas servidas de baño y cocina van a parar al arroyo que cruza desde La Pólvora.
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