Lidia López
@lidia_lopezb
Si creías que toda niña sueña con ser una balletista, te equivocaste. Andrea Julissa Pallais Blandón, de 10 años, originaria de Matagalpa, ha demostrado lo contrario.
Su excelente defensa, patadas y golpes han sido su carta de presentación. Te preguntarás, ¿por qué cambió el ballet por esta disciplina?
Andrea nos cuenta que su papá la llevó a una presentación de taekwondo y eso bastó para que quedara enamorada de este mundo.
Tiene más de un año de practicar taekwondo y aunque ha tenido buenos resultados, también ha significado un año de mucho esfuerzo y disciplina.
Seong Bae es la escuela que de lunes a jueves, por la tarde, recibe a esta pequeña luchadora. Ese lugar ha sido testigo de su preparación, entrenamiento y su buen desempeño.
UNA BUENA ALUMNA
Andrea no se da por vencida. Ella sabe que todas las medallas que ha ganado es fruto de su dedicación al taekwondo.
Y también sabe que la alegría y el orgullo que lleva a su escuela, país y departamento valen la pena.
Te contamos que ha ganado varias medallas de oro, plata y bronce en competencias nacionales. Ella es cinta amarilla con rango y en un futuro quiere llegar a ser cinta negra. ¿Qué tal?
Pero ahorita sí que la “sacó del estadio” con su actuación en el Rave International ChampionChip, que se realizó en Miami, el pasado 2 de agosto.
Ganó medalla de oro y para poder traer ese galardón, peleó dos combates. No lo tuvo fácil, pero con una mente ganadora, como la de ella, pudo vencer.
“Me siento súper alegre, luego de tener esos dos combates y poder traer el oro a mi país, ciudad, colegio. Me concentré y di todo mi esfuerzo”, nos cuenta.
El taekwondo requiere de mucha disciplina. Es una combinación de deporte, combate, técnicas y mentalidad. Para esta niña, le ha ayudado un montón, pues según su padre, Paris Pallais, Andrea tiene un buen rendimiento, además que también es buena alumna en su “cole”. ¡Éxitos pequeña gigante!
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