En algunos hogares donde no se comía frijoles desde que empezaron a ponerse por las nubes están empezando a probar los frijolitos tiernos, que algunos pequeños productores de granos básicos de las zonas húmedas del departamento de Boaco dichosamente están cosechando.
A pesar de la sequía estas son zonas privilegiadas por la naturaleza. Aunque al cocerlos no rinden igual que los frijoles secos, los camagües son un gusto al paladar, la libra es vendida en veinte córdobas.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A