Oligopolio colusorio y la regulación

En las telecomunicaciones, la competencia nunca es perfecta. El grado de competencia imperfecta existente en un mercado depende no solo del número de empresas y de sus dimensiones, sino también de cómo se comporten. Cuando solo hay unas cuantas empresas en un mercado, observan qué hacen sus rivales y reaccionan. Este escenario se conoce como la interdependencia estratégica, que es un término que describe cómo depende la estrategia de cada empresa de la conducta de sus rivales.

Ing. Hjalmar Ruiz Tückler

Consultor

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En las telecomunicaciones, la competencia nunca es perfecta. El grado de competencia imperfecta existente en un mercado depende no sólo del número de empresas y de sus dimensiones, sino también de cómo se comporten. Cuando sólo hay unas cuantas empresas en un mercado, observan qué hacen sus rivales y reaccionan. Este escenario se conoce como la interdependencia estratégica, que es un término que describe cómo depende la estrategia de cada empresa de la conducta de sus rivales.

Cuando sólo hay un pequeño número de empresas en un mercado, éstas pueden decidir cooperar o no cooperar. Las empresas no cooperan cuando actúan por su cuenta sin llegar a un acuerdo explícito o implícito con otras. Esa conducta es la que provoca las guerras de precios. Las empresas cooperan cuando tratan de minimizar la competencia. Cuando las empresas de un oligopolio cooperan activamente, practican la colusión. Este término describe una situación en la que dos o más empresas fijan conjuntamente sus precios o sus niveles de producción, se reparten el mercado o toman otras decisiones conjuntamente que van en detrimento de los intereses del consumidor y de la calidad del sector considerado en su totalidad.

En la mayoría de los países las telecomunicaciones se han desarrollado en un entorno monopolístico y más recientemente en estructuras oligopólicas. A medida que se introduce la competencia en los mercados comienza a preocupar el hecho de que el operador establecido siga ejerciendo su poder de mercado, poder que constituye una forma especial de disfunción del mercado, o las nuevas realidades de los oligopolios colusorios, por lo cual deben intervenir en muchos países los organismos reguladores y de salvaguardia de la competencia. La intervención de los gobiernos en el funcionamiento de una economía de mercado se debe a diversas razones. En el caso de legislación y política en materia de competencia, los principales objetivos de la intervención pública son solucionar las disfunciones del mercado, limitar los abusos de poder de mercado y mejorar la eficacia económica.

La política de competencia se basa generalmente en dos formas distintas de intervención pública. El primer tipo tiene que ver con los comportamientos: El Estado intenta modificar la conducta de una empresa concreta o un grupo de empresas, reglamentando sus actividades. La regulación de precios es un ejemplo de esta intervención; otros, las prohibiciones de prácticas o acuerdos de colusión, y las disposiciones que obligan a interconectar las redes de competidores.

La segunda forma de intervención es estructural y afecta, por tanto, a la estructura del mercado de telecomunicaciones. Por ejemplo, el sector público puede intervenir para impedir la fusión de los dos operadores de redes más importantes de un país. Asimismo, se puede obligar a un proveedor dominante a que separe sus operaciones creando al efecto empresas independientes o a que renuncie a ciertas actividades comerciales.

La intervención gubernamental en los mercados requiere generalmente una cierta dosis de flexibilidad y capacidad para definir normas y principios, atendiendo a las condiciones específicas del mercado. En algunos casos, las normas de competencia se pueden formular como prohibiciones explícitas (por ejemplo contra los acuerdos de fijación de precios). En muchos casos, sin embargo, se formulan normas favorables a la competencia; de forma que es posible aplicarlas con flexibilidad. Por ejemplo, la discriminación de precios no es siempre improcedente y por lo general se prohíbe sólo cuando es contraria a la competencia.

La política de competencia tiende a controlar los abusos de poder de mercado y a impedir que una empresa fuerte obligue a salir del mercado a sus competidores. Sin embargo, la protección de la competencia y la práctica más problemática de proteger a cada competidor da lugar a tensiones, que son particularmente evidentes en la reglamentación del sector de las telecomunicaciones durante los periodos de transición, es decir, desde el momento en que se introduce la competencia hasta aquél en que ésta se consolida. Si estas acciones no se realizan cuando corresponde, tenemos concentración de empresas y luego vamos irremediablemente hacia los oligopolios colusorios e incluso nuevamente hacia los monopolios.

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COMENTARIOS

  1. marcel
    Hace 12 años

    Por favor no gasten el espacio precioso de su prestigiado diario con estos sabanone» rellenos vocablos que ni el autor entiende , yaque solo trata de impresionar o darselas de sabio que no sabe nada en la practica.que es esto? estructuras oligopólicas. poder que constituye una forma especial de disfunción del Mercado.Cual es la finalidad de este mamotreto?

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