Tomado de la BBCMundo
“América Latina en general no ha sido muy receptiva a la presión o incentivos de EE. UU. y la UE para unirse a los esfuerzos de aislar a Rusia”, indicó Oliver Stuenkel, experto en relaciones internacionales de la Fundación Getulio Vargas, en Sao Paulo.
Pero a su juicio es probable que Washington y Bruselas aumenten sus esfuerzos para que Brasil tome distancia de Moscú, ante señales de que los problemas entre Rusia y Occidente tienen un carácter más permanente de lo que se creía.
Y por más que América Latina busque sacar algún rédito comercial de la situación actual, Stuenkel indicó que “EE. UU. sigue siendo mucho más importante económicamente que Rusia”.
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América Latina parece resuelta a hacer valer el dicho de que “a río revuelto, ganancia de pescadores”. La región se frota las manos ante la posibilidad de aumentar sus ventas de alimentos a Rusia, en un giro inesperado de la crisis ucraniana.
Moscú inició negociaciones con diplomáticos de diferentes países latinoamericanos para que sustituyan los alimentos que prohibió importar de la Unión Europea, Estados Unidos y otras naciones. Un cambio que podría valer cientos de millones de dólares. El veto ruso al ingreso de carne, lácteos, frutas, verduras y pescados de Europa o Norteamérica es una respuesta a las sanciones que recibió Moscú por su política en Ucrania. Y esos son precisamente algunos de los principales productos alimenticios de exportación de Latinoamérica.
El servicio federal ruso de vigilancia veterinaria y fitosanitaria conocido como Rosseljoznadzor anunció este jueves reuniones con representantes de Brasil, Argentina, Chile y Ecuador buscando “ampliar las importaciones alimentarias de esos países”.
También indicó que mantuvo un encuentro con el embajador uruguayo, Aníbal Cabral Segalerba. El objetivo es cubrir al menos parte del vacío que dejará en el mercado ruso la prohibición por un año al ingreso de alimentos de la UE (que el año pasado le vendió por 15,800 millones de dólares) y EE. UU. (que le suministró por 1,300 millones de dólares).
Y los contactos parecen estar surtiendo rápido efecto. Algunas importaciones latinoamericanas de carne y productos lácteos podrían comenzar a llegar al mercado ruso el mes próximo, dijo una portavoz rusa a la agencia de noticias RIA Novosti.
Moscú ya anunció el levantamiento de barreras a empresas de Brasil, que según el diario Folha de S. Paulo solo por ventas de pollo quizás aumente sus envíos a Rusia en hasta 300 millones de dólares. Chile podría triplicar el suministro de pescado, indicó Rosseljoznadzor.
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