Lucydalia Baca Castellón
En los últimos seis años el auge del turismo en Little Corn Island o Pequeña Isla de Maíz ha propiciado que el 65 por ciento de sus mil habitantes dependan de él. Sin embargo, la carencia de una sucursal, agente bancario o cajero automático, y un sistema de transporte más eficiente, son los principales obstáculos para el desarrollo de esta industria sin chimenea.
“La pesca ya no daba y la gente se fue trasladando al turismo, entre hoteles y cabañas ya tenemos 16 y solo cinco son de extranjeros, el resto, 11, son de isleños. Pero construir aquí o instalar negocios es muy difícil, no tenemos acceso a crédito porque no hay banco”, lamenta Winston Downs, coordinador del gobierno comunal de Little Corn Island.
Twila Bryan, secretaria del gobierno comunal, asegura que una de las opciones que contemplan es comprar o hacer un arreglo con Milton Arcia, ya que el barco que dejó de ofrecer recorridos en el Lago de Managua “sería óptimo” para transportar pasajeros hacia Little Corn Island “ya que tiene techo, sillas cómodas para pasajeros y por ser más grande que una lancha haría menos movido el viaje”.
[/doap_box]
Carecer de servicios bancarios ha obligado a los lugareños a vender parte de sus propiedades o cualquier otra posesión, para financiar la instalación de los negocios y sobrevivir. “Pero eso también es un problema, uno vende un pequeño lote en 50,000 dólares y tiene que guardar el dinero en la casa porque no hay donde”, señala el funcionario.
“Esto ha generado polémica. Los lugareños le piden al Gobierno central que así como en el Pacífico hay programas de crédito, aquí también se otorguen porque como nicaragüenses tenemos derecho a crédito para construir o mejorar nuestras viviendas o instalar negocios”, afirma Downs.
Sin embargo, Juan Carlos Argüello, presidente de la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp), confirma que de momento no es posible la instalación de una sucursal bancaria en esa isla, ya que la logística del transporte del dinero es muy complicada. “Quizás las instituciones que manejan agentes puedan instalar alguno porque es más fácil, pero una sucursal de momento no es posible”, asegura.
Pero en el caso de los agentes la situación es similar. Luis Rivas, gerente general del Banpro coincide en que la logística para transportar el dinero es el obstáculo, ya que los agentes tendrían que hacerse cargo de eso y no lo van a hacer.
“Si se pudiera llegar en avión ya tendríamos, pero a Little Corn Island solo se llega en lanchas que son privadas, si fueran del Estado o una empresa formal sería más fácil, como ocurre en Corn Island donde somos los únicos que tenemos una sucursal frente al aeropuerto, “pero mientras el problema del transporte no se soluciones no lo podemos hacer”, indica Rivas.
La mejoría del sistema de transporte es otra demanda del gobierno comunal. El gobierno comunal hace esfuerzos y espera el apoyo de las autoridades para que se ponga a disposición de los lugareños y turistas un barco que brinde mayor comodidad a los pasajeros, dice Twila Bryan, secretaria del gobierno comunal y coordinadora del gabinete turístico.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C