Elízabeth Romero
La masacre de los simpatizantes sandinistas el 19 de julio para muchas familias liberales de Ciudad Darío ha significado temor a posibles represalias. Sonia Quintana, esposa de Wilfredo Balmaceda (exconcejal del PLC), denunció que ha conocido de forma extraoficial que existe un listado de liberales que pretenden capturar.
En el caso de su cónyuge la Policía ya cateó su casa y la de sus vecinos la madrugada del sábado, pero no lo encontró. Sin embargo, ella no ha tenido contacto con este y lo considera “desaparecido”.
El inadecuado procedimiento de los antimotines que han incursionado a las viviendas de familias opositoras de Darío, que en la madrugada encañonan a los moradores, ha alentado el temor entre este sector.
PERSECUCIÓN DE LIBERALES LISTA EN MANO
La madrugada del sábado los antimotines incursionaron a la casa de Quintana bajo el alegato que buscaban “a un ladrón”. Ella supo que la lista es como de tres páginas y que la lleva un hombre vestido de civil. Pero según dijo, no pudo precisar de cuántas personas consta la lista. Y criticó que busquen a “gente liberal”, cuando son los liberales quienes “queremos la tranquilidad en nuestro pueblo”.
Fuentes extraoficiales señalan, según policías del lugar, a Balmaceda como involucrado en las acciones criminales del 19 de julio. Supuestamente la Policía habría alertado a instituciones homólogas de la región ante la posibilidad de que Balmaceda huya del país.
Según las mismas fuentes, la Policía lo habría identificado porque presuntamente este se movilizaba en su camioneta. El vehículo, según Quintana, es propiedad de una hermana de Balmaceda y fue ocupada por la Policía sin entregar ningún documento por la retención.
Su hermana Isabel Meza, quien trabaja con los llamados Gabinetes de la Familia en la localidad, reclamó que liberen a su hermano. “Yo quiero una respuesta de Daniel Ortega”, demandó Meza.
Al momento de la detención de Meza Raudez, la Policía ocupó seis computadoras de un ciber propiedad de Agustín Dávila, que alquilaba el local al detenido.
Dávila destacó que en la comunidad es el único ciber que presta servicio de internet.
“Lo golpearon, se lo llevaron en boxer y está perdido, ni dicen dónde está el hombre… este Gobierno ni genera empleo ni deja trabajar”, criticó el denunciante que preguntó: “¿Quién me pagará los daños?”
[/doap_box]
RETENCIÓN MIGRATORIA
Quintana refirió que ella fue consultada ayer por un periodista en cuanto a que si estaba enterada de que existía retención migratoria para su cónyuge, pero dijo no estar enterada de nada.
Sobre esto Quintana sostuvo: “Es más fácil relacionar a Ciudad Darío que a otros municipios, pero con Wilfredo particularmente lo están queriendo relacionar con ese crimen (del 19 de julio) para pasar facturas pendientes”, y aclaró que esto tiene que ver con hechos pasados, “cuando Chulín (Ángel Cardoza, el alcalde actual) trajo a ese grupo de vagos del Oriental y que los demócratas de Ciudad Darío los sacaron”, dijo Quintana refiriéndose a los sucesos ocurridos durante las elecciones de 2011.
Y agregó: “Hay esa herida pendiente de ellos, recuerden que para las elecciones tuvimos dos muertos y un montón de heridos, nunca dijimos vamos a vengarnos por los muertos”.
ABUSO POLICIAL CONTRAFAMILIA DE PROFESORA
En la búsqueda de Balmaceda la Policía no solo allanó la casa de su familia, sino de su vecina la profesora Maritza Ruiz, donde en horas de la madrugada ingresaron a la fuerza, encañonaron a toda la familia que aún dormía, situación por la cual aún los mantiene aterrorizados.
La nuera de Ruiz, Ana Lissette Treminio, demandó: “Yo le pido a Aminta Granera que por favor paren los cateos que están haciendo en Ciudad Darío”.
Treminio denunció que en Darío viven “un estado de terror”, en la calle la Policía ordena que no pueden andar en la calle después de las 9:00 p.m. y a su vez tienen temor de hablar “porque andan los orejas”.
MUCHAS SOSPECHAS

Mientras José Balmaceda, hermano de Walter Balmaceda, dueño del bus rafagueado y acusado junto con tres sandinistas, manifestó: “No sé por qué están haciendo ese montaje”, pues fueron funcionarios de la Alcaldía y el segundo jefe de la Policía del lugar quienes definieron la ruta, que subieran más de la cantidad de pasajeros estipulada.
Además expuso que los militantes sandinistas oriundos de Las Pilas, Juan y Gregorio Torres, son conocidos del alcalde. Como prueba, dijo que el 19 de julio estaban en Ciudad Darío “y el acusado Juan le pide al alcalde de Ciudad Darío para una enchilada y el alcalde le regaló 20 córdobas”.
Además, José Balmaceda sostuvo que un funcionario de la Alcaldía de nombre Miguel Escorcia le confirmó a él que el alcalde fue la semana pasada a Las Pilas, y dejó a la familia de los presos tres sacos de comida y tres mil córdobas.
LA PRENSA buscó al alcalde en la casa de su hermano, porque es del conocimiento de los vecinos de Darío que este no tiene casa en esa localidad, sino que habita en Managua, pero informaron que no había llegado.
Para el hermano del propietario del autobús, algo que “es sospechoso” fue que ellos demandaron que los buses de la caravana sandinista, que saldría hacia la Plaza La Fe, fueran escoltados. Pero un oficial de apellido Lezama les habría dicho: “No hay problema, en cada bus se va a montar uno… y no montó nada, eso es algo sospechoso”.
Dávila destacó que en la comunidad es el único ciber que presta servicio de internet. “Lo golpearon, se lo llevaron en boxer y está perdido, ni dicen dónde está el hombre… este Gobierno ni genera empleo ni deja trabajar”, criticó el denunciante que preguntó: “¿Quién me pagará los daños?”
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A ,1 A