Juan Velásquez Molieri

El fenómeno del futbol

El futbol es un deporte universal cuya difusión y afición aumenta y un negocio cuyos volúmenes de generación empresarial es imposible de cuantificar. Estos se multiplican y resuelven el bienestar de millones de personas.

Sin duda su difusión mundial deberá tener la gratitud a la tecnología de la globalización, cuyo origen es la revolución de los satélites que transforma y moderniza gradualmente las comunicaciones en el mundo. Nunca se sabrá hasta dónde llegará la dimensión de la multiplicidad de negocios y sus volúmenes, así como sus utilidades, especialmente generadas por el futbol. La única inconformidad que tengo con la globalización de las comunicaciones es que carece de traducción simultánea en subtítulos.

En Nicaragua —desde hará unos 20 años— el futbol se ha estratificado por edades y su afición ha delimitado sus simpatías por los deportes que predominan en Nicaragua, el beisbol y el futbol. Ahora, parte de nuestra juventud está pendiente más por el futbol —que no es masivo en Nicaragua todavía—, y que va desplazando al beisbol. Nunca he visto un desborde popular, si los Dodgers de Los Ángeles ganan una Serie Mundial a los Yankes de Nueva York.

Ahora es común ver en restaurantes, hoteles y similares jóvenes con poder adquisitivo que asisten a ver los juegos, consumen en estos locales, compran camisetas, se pintan los rostros y quizá no le interesa la posición del Bóer, ni del León, ni del Chinandega. Dudo que esta juventud aficionada al futbol vaya al Estadio Denis Martínez a ver beisbol. Este continuará siendo un deporte para una clase trabajadora joven.

Fui a comprar papel sellado de testimonio a una agencia de la DGI y un televisor estaba transmitiendo un juego de la Copa en Brasil. La señora de la ventanilla estaba viendo más el futbol que atendiendo al impaciente abogado. Inaudito. Le dije que yo, de jefe, mandaría a apagar ese TV pues ese local era de trabajo y no de entretenimiento.

Algunos locales del Camino de Oriente transmitían el juego Argentina-Holanda y horas después el volumen de jóvenes perturbaba el tráfico en la zona. En los días de la Copa lotes de la zona de Galerías Santo Domingo fueron rentados a sus propietarios por las empresas licoreras para instalar portátiles escenarios metálicos y transmitir algunos juegos. Es que los empresarios se aprovechan.

Es asunto de preferencias eso de los deportes. Yo prefiero el beisbol porque soy de una generación que creció y es aficionada al beisbol. Y de Grandes Ligas, por supuesto. La excelencia del beisbol en Nicaragua llegó a su máxima expresión cuando en la década de los sesenta se jugaba beisbol Triple AAA y amateur en los setenta; por su calidad nuestro beisbol nacional actual es malo. Nicaragua nunca terminará de agradecer la labor de dirigentes como Carlos García, pues ascendió nuestro beisbol amateur a niveles mundiales.

Este torneo en Brasil reveló nuevos valores en la crónica deportiva y la decadencia de otros. Ahora no es necesario ir a estadios con incómodas sillas y sol. Hace poco estuve viendo viejas peleas de box en mi computadora. Basilio vs. Robinson; Dempsey vs. Firpo; Marciano vs. Walcott. Impresionante. Ahora las promociones en los restaurantes son esos juegos de beisbol o de futbol y hasta con reservación. Esas transmisiones en TV revelan que en la globalización está todo, sin ninguna exclusión. El autor es abogado y notario.

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