Saúl Martínez
La destrucción y el saqueo están acabando con lo último de las bodegas, maquinaria y hasta con una escuela donde estudiaban los niños del preescolar, en el antiguo complejo de la desmotadora Motosa, de El Viejo.
Hace tres años el sitio fue invadido por precaristas y ahora dos grupos se culpan de la destrucción. Este complejo de 15 manzanas, propiedad de japoneses, contó con lo mejor de los técnicos orientales en plena época algodonera.
En 1979, los japoneses abandonaron el proyecto y los trabajadores lo asumieron al no recibir la respectiva liquidación.
Roberto González Núñez, uno de los extrabajadores dijo: “Yo lo que pido es que ya no sigan con esto, queremos terminar en paz. Tengo cuarenta años de estar aquí, en este lugar eran unas ocho bodegas, ahora está destruido, han acabado con el zinc, la madera y las piezas de maquinarias”.
Mencionó que hace unos cuatro años hubo interés de capitalinos para procesar algodón de colores, probaron la maquinaria que funcionó, pero ahora solo quedó el esqueleto.
El subcomisionado Mauricio Alvir, segundo jefe de la Policía viejana, indicó en un reciente recorrido que registran las acciones vandálicas en bodegas y maquinarias, además de la destrucción en la escuelita.
Tras la denuncia de la invasión la Procuraduría General de la República declaró como depositario al señor Adolfo Luna.
Pablo Guerrero dijo que pertenecía a la junta directiva de los precaristas, pero negó que tenga que ver en la destrucción y señaló al segundo grupo que se ubica en los terrenos.
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