La fábula del 19 de julio

Francisco Javier Gutiérrez

La revolución sandinista fue nuestra gran oportunidad histórica, pero sus dirigentes resultaron inferiores a la tarea de conducirla con éxito. Los heroicos “comandantes” pronto cambiaron su mística por la soberbia y la opulencia del poder. El FSLN en vez de constituirse en un partido democrático, impuso aquella consigna que apelaba al encefalograma plano, clásica de las dictaduras comunistas: “¡Dirección Nacional: Ordene!”.

Con increíble sumisión dogmática aplicaron el manual cubano. Pero Nicaragua no era ni será nunca Cuba. Con la arbitrariedad y el despotismo con que actualmente se conduce Daniel Ortega, nos arrastraron en plena “Guerra Fría” a la matanza más cruenta de nuestra historia y a la ruina total del país. Aunque en secreto, Reagan les ofreció un “modus vivendi”, que hicieran su revolución pero que sacaran las manos de El Salvador, ellos prefirieron sacrificar al pueblo.

Los líderes sandinistas no solo suplantaron los intereses nacionales por su ortodoxia política, agarraron el “kit comunista” completo: satanizaron a la Casa Blanca e Israel, alabaron al Kremlin, apoyaron a la guerrilla salvadoreña y pusieron su changarrito palestino lleno de propaganda yihaidista, camisetas del Che y bolsos estilo Rigoberta Menchú. Cuando la perestroika les cortó los suministros y el país colapsó, vieron amenazados sus propios privilegios, fue entonces y solo entonces que firmaron la paz.

Los antecedentes del orteguismo son muy lamentables. Igual el grotesco servilismo que le rodea y sus pares de la “oposición”. Más allá de sus vulgares y costosos lujos, que pretenden obtener la respetabilidad que solo brinda el trabajo honrado, son una dañina burocracia parasitaria, que por mezquino interés ya entregó el país al oneroso acuerdo canalero.

La dignidad que nos quede, debería servirnos para evitar que las mentiras oficiales se tomen la vida cotidiana, denunciar su historial y enfrentar con valentía la cobarde represión de la pareja tiránica.

La revolución no fracasó por la injerencia norteamericana, ni el espantoso matadero de los ochenta, que sacrificó a unos 50,000 jóvenes, fue un “dilema ideológico” o “algo inevitable”. Tampoco el fallo de La Haya o la narrativa romántica revolucionaria, como la canción “Guerrero del amor” pueden expiar las conciencias ahora. La dirección sandinista se equivocó, no solo Reagan padeció de “fundamentalismo ideológico”. Ellos tenían la responsabilidad de evitarle mayores sacrificios al pueblo.

Abolieron la “democracia burguesa” como lo manda la teoría del proletariado y la sustituyeron por la dictadura del pueblo, que fue ejercida en realidad por los nueve “iluminados”. Prohibieron oponerse, criticar, elegir, protestar, expresarse, asociarse, en fin, pensar distinto y luego como todos sus antecesores, intentaron un socialismo económicamente torpe, impuesto por terror y decreto.

Esta trampa que genera jefes revolucionarios ricos y pueblos sacrificados, que hoy se ensaña con Venezuela, fue denunciada a tiempo por Rosa Luxemburgo, una mujer maravillosa que amaba el socialismo y admiraba a Lenin, pero que criticó sus métodos. Su profético aviso, de la pesadilla del socialismo sin libertad, fue silenciado desde su asesinato en 1919. Una de sus frases es la antítesis del absolutismo político: “El acto más revolucionario es decir lo que uno piensa”.

El 19 de julio es solo una fábula. Otra sangrienta copia tropical de la revolución bolchevique, que como bien se ha descrito no fue más que “la brutalización de la vida pública”, la repetición de la “pobreza horrenda, la desigualdad restablecida en favor de los jerarcas del partido comunista, la desoladora uniformidad de un país en el que el miedo apagaba las voces y bajaba las cabezas”. El autor es psicólogo.

COMENTARIOS

  1. alex
    Hace 12 años

    la alfabetización fue en realidad un adoctrinamiento político, una forma de penetrar en las masas campesinas para manipularlas. pobres ciegos, seguros que disfrutan del poder por eso lo defienden. Sátrapas, corruptos.

  2. Ramón Salgado Valle
    Hace 12 años

    ..Se afirman que – entre otras cosas – Sandino dijo: “La soberanía de un pueblo, no se discute, se defiende con las armas en las manos”. Hoy algunos haciéndose llamar sandinistas; en la práctica, están diciendo: “La soberanía de un pueblo, no se discute, se negocia con el mejor postor, no importa si este es un chino” Estos “sandinistas de nuevo cuño”, se han convertido en vende patria para establecer y administrar sus “negocios monopólicos”. ¡Nicaragua está peor que

  3. El Nica
    Hace 12 años

    Sangrienta copia de revolucion Rusa? causa risa esta opinion, La revolucion no intentava copiar a nadie, se buscaba la liberacion de Nicaragua. Se lograron tantas cosa buenas entre ellas la alfabetizacion. Nicaragua era el pueblo en miseria acosado, atacado y humillado por el rico pais de el norte y todos los otros paises lame botas que invertieron millones de millones de dolares encontra de la revolucion nicaraguense, sin contar a los vende patria adentro y afuera de Nicaragua

  4. Fabula es lo q nunca a sucedido
    Hace 12 años

    Solo lei la introduccion y ya me asquie. Estos pobre antinicaraguenses como q en vez de sangre les corriera orchata por las venas. Porq no dicen la verdad? Es porq les da verguenza admitir q actuaron y siguen actuando como marines de ocupacion al servicio de quienes Gob. en USA, para cuidar sus mesquinos intereses en contra de Nic. Uds. se rasgan las vestidura por tanto amor q le tienen a Nic. pero con sus acciones mercenarias demuestran lo contrario. El 19 es una HISTORIA! UNA REALIDAD

  5. Pablo
    Hace 12 años

    Precioso articulo precioso muy pero muy claro y real solo los ciegos y los idiotas no podran entenderlo.excelente excelente la muy verdad en un espanolaso claro y sencillo sin palabras admirables que los comunistas o diria mejor los burgueses izquierdista utilizaban en los anos 80 en sus discursos hipocritas donde las masas zombies y forzadas los aplaudian.

  6. Silvio Avilez Gallo
    Hace 12 años

    Más que fábula la robolución del 19 de julio es la gran mentira y para ser actuales, otro cuento chino. Los EE.UU. tienen gran parte de la culpa, pues sin el apoyo descarado de Carter los sandinistas no hubieran salido de su refugio de Guanacaste y llegado a Managua. Pero los camaradas cantaban «triunfamos contra el gringo enemigo de la humanidad». Así paga el diablo a quien bien le sirve. De marxistas pasaron a ser cristianos, socialistas y solidarios. Un verdadero milagro de conversión…

  7. Josefa Dolmuz
    Hace 12 años

    Acertado hasta los tuétanos. Muy bien escrito

  8. Es hora de acabar con todos estos delincuentes rob
    Hace 12 años

    Es hora de acabar con todos estos delincuentes robo-lucionarios, a las buenas o a las malas! Aquí No hay seguridad ciudadana; no hay libertad; no hay Instituciones; no hay Leyes que se cumplan; No hay ninguna Autoridad constituida dramocraticaticamente; No hay democracia; No hay Elecciones Libres; No hay esperanzas de un Futuro mejor; No hay mas alternativa: Que la caída y destrucción de todo el Sistema corrupto y sanguinario de la dictadura malévola de Daniel y la Chayo. Paredón a los dos! Basta Ya!

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