Saúl Martínez
La escasa cosecha del maíz y de los frijoles en el norte del departamento de Chinandega tiene preocupados a los comunitarios y autoridades. Y a esta situación se suma la sequía en que se encuentra el cauce del río El Gallo en su paso por el municipio del poblado de San Juan de Cinco Pinos. LA PRENSA fue testigo de la aflicción de dos familias de la comarca La Tejana, perteneciente en parte al municipio de Chinandega y al sur de El Viejo.
Doña María Quintanilla, de la comarca La Tejana, ve pasar esta época con tristeza por la falta de lluvias y el plantío de maíz pequeño y débil en una parcela, en la que ya no puede trabajar tras una intervención quirúrgica. “Mi yerno es el que tiene ahí un maíz sembrado en dos manzanas, se está secando y no tiene los chilotes como antes, hay ruina, ya hasta los palos (los árboles) se están secando y no se haya qué hacer. Mis nietos están pequeños y viera qué pesar, prefiero no comer yo pero que coman ellos”, dice.
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María añade que la última esperanza es que lleguen las lluvias en los meses siguientes para sembrar en la postrera. “Arruinados y todo caro, los frijoles, un huevo que vale cinco córdobas, no podemos y cargados de obligaciones. Estamos pasando la vida mientras Dios nos presta vida, qué le vamos a hacer”, indica mientras muestra el carné de asociada como madre de un caído que de poco le ha servido.
EL TIEMPO APREMIA
En comarca La Grecia, norte del municipio de Chinandega, el tiempo apremia. Blanca Landero, líder y productora de la localidad, dijo que los productores se abstuvieron de sembrar por la falta de lluvias y ahora ya “empalmó” con la canícula y siguen en la espera del invierno.
“Con alternativas de abonos orgánicos, humedad del suelo e insecticidas naturales se ha podido sembrar pequeñas áreas para subsistir, pero para la venta hay miedo de hacer siembras”, dijo Betanco.
Moisés Martínez, alcalde sandinista del municipio norteño de San Pedro de Potrero Grande, indicó que la sequía les está golpeando por la nula cosecha de frijol y maíz, porque las pérdidas aseguran son del noventa por ciento. “Lo alarmante es que quienes tenemos aunque sea poco ganado el pasto se agota y las fuentes de agua están secas. La alternativa es vender los animales. Si esto se une, (primera y postrera con sequía) será una catástrofe”, dijo el alcalde.
Enrique Obando, líder de la cooperativa El Progreso, situada en El Viejo, confirmó esta semana que hay mucha inquietud por la falta de lluvias y aún con ese riego ya los socios han sembrado 130 manzanas de arroz.
Otros productores esperan hasta el primero de agosto con la esperanza de lluvias para terminar de sembrar 170 manzanas restantes.
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