El exmilitante de las Panteras Negras que desvió hace 30 años un avión estadounidense hacia Cuba fue sentenciado a 20 años de prisión el jueves en Miami, confirmó a la AFP una fuente judicial.
El juez Michael Moore, del tribunal federal de Miami, sentenció a William Potts, de 57 años, a 20 años de cárcel, con posibilidad de pedir libertad condicional en siete años.
De esa manera, el juez tomó en cuenta los 13 años que Potts ya pasó en prisión, en Cuba, por haber secuestrado en marzo de 1984 un avión de Piedmont Airlines en Nueva York y haberlo obligado a aterrizar en La Habana.
Potts se declaró en mayo culpable del delito de secuestro, para que así fuera desestimado el cargo inicial de piratería aérea, que le hubiera acarreado una pena mínima obligatoria de 20 años de cárcel y máxima de cadena perpetua.
«Si usted me da una oportunidad, señor juez, no lo defraudaré», le dijo Potts el jueves al juez, citó la prensa local.
Potts, que se hacía llamar 'Teniente Spartacus' cuando militaba en el grupo radical Panteras Negras, que luchaba por la causa de los negros estadounidenses, regresó de Cuba en noviembre de 2013, alegando que quería rendir cuentas con la justicia local y volver a estar en contacto con sus dos hijas, residentes en el país.
Una vez en EEUU, se declaró no culpable de piratería aérea y estuvo recluido en un centro de detención federal de Miami.
El 27 de marzo de 1984, Potts abordó en Nueva York el vuelo 337 de Piedmont Airlines, en el que entregó una nota a una azafata en la que afirmaba que si el avión no desviaba la ruta hacia La Habana, activaría supuestos explosivos que llevaba consigo. Potts esperaba ser recibido como héroe en Cuba, pero al llegar, fue arrestado. Tras cumplir su condena, comenzó una nueva vida en La Habana, se casó y se convirtió al Islam. «El acto de terrorismo que perpetré me acosa cada día», declaró a la cadena CNN durante el vuelo que lo llevó de La Habana a Miami en noviembre.