Dos tigres cara a cara

Entre 1986 y 1990 las dos potencias futbolísticas comenzaban por “A”. La Argentina de Diego Armando Maradona y la Alemania de Lothar Matthaus se midieron en dos finales consecutivas de Mundiales con igualdad en el balance: la del 86 fue para la Albiceleste y la del 90, para La Mannschaft.

 

Entre 1986 y 1990 las dos potencias futbolísticas comenzaban por “A”. La Argentina de Diego Armando Maradona y la Alemania de Lothar Matthaus se midieron en dos finales consecutivas de Mundiales con igualdad en el balance: la del 86 fue para la Albiceleste y la del 90, para La Mannschaft.

[doap_box title=»DOMINA EN AMISTOSOS» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El dominio es argentino en los choques amistosos. De trece enfrentamientos, el equipo sudamericano venció en ocho. Alemania en tres. Los otros dos acabaron igualados. La referencia más reciente es de hace dos años. En encuentro preparatorio disputado en Fráncfort, con victoria de Argentina 3-1. En ese choque estuvieron gran parte de los protagonistas que saltarán al terreno de juego de Maracaná.

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Estas dos selecciones han coincidido seis veces en los Campeonatos del Mundo. Y tres victorias fueron germanas.

La última, en el pasado Mundial, en Sudáfrica 2010, cuando el combinado entrenado ya por Joachim Low goleó, en cuartos de final, al equipo albiazul, dirigido por Diego Armando Maradona por 4-0.

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La final de México 1986, disputada el 29 de junio en el imponente Estadio Azteca de México capital ante 114,600 espectadores, es quizá una de las más épicas que se recuerdan en la historia de las Copas del Mundo.

José Brown, en el minuto 23, y Jorge Valdano, en el 56, daban una plácida ventaja a los argentinos ante Alemania Occidental, pues entonces aún estaba dividida por el muro de Berlín.

Los germanos, sin embargo, neutralizaron la ventaja en solo siete minutos, entre el 74 y el 81 el capitán Karl-Heinz Rummenigge y el goleador Rudi Voller, respectivamente, pusieron un nudo en la garganta de Argentina.

“Ya éramos campeones del mundo, y ahora hay que volver a empezar”, dijo un conmocionado Valdano a Jorge Burruchaga cuando sacaban del punto central después del último tanto de Voller. “Tranquilo, que ganamos igual”, le respondió Burru.

Un balón dividido, difícil de controlar, llegó al radio de acción de Maradona, que, entre un fuerte marcaje, logró espacio para controlar y pegarla hacia el espacio que había visto en el costado derecho.

Allí estaba Burruchaga, lanzado como una flecha. Recorrió casi 40 metros hasta encarar a Harald Schumacher ante el que cruzó el balón, raso, por su lado derecho.

Ese triunfo por 3-2 supuso la segunda Copa para Argentina después de la de 1978 y fue la coronación del mejor jugador del mundo del momento, Diego Armando Maradona, quien había sido crucial durante todo el torneo.

Cuatro años después, ambas selecciones, bastante remozadas respecto al torneo de México, se citaron en otra final de un campeonato mundial.

El 8 de julio de 1990 en el Estadio Olímpico de Roma, 73,603 asistieron a una final mucho menos emocionante que la de 1986.

Aquel Mundial de pocos goles y muchas precauciones defensivas tuvo una final a la altura. Maradona, entonces de 29 años, vivió un martirio por marcaje de Juergen Kohler, Klaus Augenthaler y Guido Buchwald, entre otros.

El partido lo decidieron los once metros. El colegiado mexicano Edgardo Codesal consideró falta dentro del área una entrada del central argentino

[doap_box title=»TERRENO CONOCIDO» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]1930 fue la primera final para Argentina, que disputó el título en 1978, 1986 y 1990, los dos últimos ante Alemania.[/doap_box]

Néstor Sensini y la posterior caída de Rudi Voller. Un penalti muy discutido que ejecutó fuerte y al lado derecho de Sergio Goycochea el lateral Andreas Brehme. Era el minuto 85.

Goycochea, figura de las tandas de penaltis ante la extinta Yugoslavia e Italia, no logró atajarlo. Y Argentina acabó con nueve por las expulsiones de Pedro Monzón (65) y Gustavo Dezotti (87).

Esa Copa, la tercera en las vitrinas de Alemania después de la de 1954 y 1974, premió a una generación de oro del futbol teutón que contaba con Bodo Illgner, Pierre Littbarski, Jurgen Klinsmann o Thomas Hassler. Matthaus, uno de los veteranos y líder de aquella selección, se tomó la revancha de Maradona. Así como el alemán Franz Beckenbauer del argentino Carlos Salvador Bilardo.

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COMENTARIOS

  1. mary
    Hace 12 años

    Sí ganan los Germanos, porque son de acero inoxidable, haber cheles ponganse las pilas 5 a 3 en los penales.

  2. ribete
    Hace 12 años

    lo seguro que después de ver la victoria de Alemania, Argentina saldrá a la cancha muy defensivo..como en el juego con Holanda, apostando a un contragolpe. tal ves no sea una goleada de Alemania pero de seguro la diferencia sera de 2 goles. Argentina no tiene equipo para jugar de tu a tu al igual que brasil por eso se dio ese marcador de escándalo y apostaran a esperar y tal vez en una de esas pescan un error de la defensa de Alemania…

  3. Juan
    Hace 12 años

    Si Argentina se pone lenta le pasa lo mismo que a Brasil no se asusten pues Alemania no bromea y acaba con cualquier equipo en un abrir y cerrar de ojos cuando las oportunidades las tiene les saca el máximo provecho Alemania es mejor equipo que Argentina y saber mover muy bien el balón me apunto a Alemania.

  4. Argentina De Darìo
    Hace 12 años

    Argentina, los sueños de gloria pueden mas que un Goliat. Costa Rica lo demostró. Los Argentinos llevan en sus hombros la esperanza de todo America.

  5. JOSE DANIEL.
    Hace 12 años

    Alemania se va a morir, de miedo,Argentina le va ganar a estos racistas.

  6. Flor
    Hace 12 años

    Tigre mi abuela!!! Vamos Alemania repitan la masacre!!

  7. Mauricio Davila Wills
    Hace 12 años

    Argentina, aunque no es la favorita para ganar, pueda que le de mas pelea a Alemania que la que Brasil le dio a la Maquina Teutona.

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