Mabel Calero
Sobre la carretera de San Marcos a El Crucero, ayer varias familias tenían listos sus barriles, en espera de la cisterna de Enacal que llega cada ocho días a repartirles agua. Quien no logra llenar sus barriles tendrá que comprarlo a 80 córdobas.
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María Auxiliadora García, habitante de la comunidad de Pacaya, en San Marcos, manifestó que cada año es peor la situación porque en los lugares donde antes iban a traer agua, ahora no hay.
“Hemos tenido problemas porque los carros casi nos matan a los niños por andar trayendo el agua, cada dos días caminamos tres kilómetros sobre la carretera para traer el agua, nosotros tenemos dos años que el agua no viene del todo, pero los recibos son constantes, nos cobran 76 córdobas, pero nosotros no lo pagamos ni mente le ponemos”, dijo García.
Para colmo ni ha llovido
Asegura que antes para invierno tenían la oportunidad de llenar los barriles con el agua de lluvia, pero este año no hubo ni lluvia.
“Enacal nos tiene abandonados, el problema es que nosotros somos de San Marcos pero a nosotros nos abastece El Crucero, aquí somos ocho comunidades que no nos llega agua del todo, las llaves están secas, algunas hasta echaron raíces porque no viene ni una gota de agua, los niños se mantienen sucios, ya no lavamos, lo que mantenemos (de agua) es para la comida y tomar”, comentó Saul Alemán.
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