Cartas al Director

El Mundial 2014 y la globalización

Las sensaciones y emociones que esta Copa Mundial de futbol nos ha provocado son especiales.

Ha sido una competencia en la que no ha habido evidentes favoritos ni rivales pequeños, sorprendiendo a los críticos expertos en la rama, es muestra inequívoca de un mundo más globalizado. Demuestra una paridad de nivel que solo es posible gracias a que técnica y tecnológicamente el conocimiento puede traspasar fronteras y actualizarse en todos los rincones del mundo, dejando la puerta abierta a la exportación de talento latino al mundo, lo cual les permite conocer y competir mejor con esos rivales.

De acuerdo con Nielsen, en Estados Unidos más de 21 millones de televidentes sintonizaron el encuentro de la selección de este país contra Bélgica, superando el rating promedio de la serie mundial y el de la final de NBA. ¿Qué nos dice esto? Que, al menos en cuanto al deporte, ya Estados Unidos no está americanizando al mundo, el mundo está haciendo a Estados Unidos más globalizado y empujándolo a competir en ramas que anteriormente no eran de su interés, por lo que adapta sus intereses a los del mundo y no al revés.

¿Pero que ha hecho este fenómeno de globalización en especial en este torneo? Ha significado mucha esperanza para todos nuestros países considerados pequeños. Esperanza a través de una histórica actuación de Costa Rica, siempre menospreciado por todos los expertos en el tema y convirtiendo a estos héroes deportivos en dignos rivales de los grandes.

Y en esta ocasión, Costa Rica no solo se representa a ella misma, representa a los centroamericanos a los ojos del mundo, traspasándonos no solamente esa esperanza, sino el orgullo de brillar en el mundo. Esperanza y sueños que están viendo los niños de todo el mundo incluidos nuestros niños centroamericanos, creciendo con la imagen del “todo puede ser posible”, lo cual para mí es lo más valioso que nos deja esta particular celebración, porque si de algo se carece en general como centroamericanos es de ese creer en hacer posible los sueños a gran escala.

¿Y el juego en sí qué más nos enseña?

La fuerza de equipo.

Las estrellas desaparecieron. Hemos visto que las grandes estrellas no han brillado, lo han hecho otros que, a diferencia de las estrellas, están respaldados por un equipo, tal como en la vida siempre necesitamos de otros para poder llegar a la meta.

La hermandad.

Muchos nicaragüenses gozamos y sufrimos hasta el último penalti con el triunfo tico, olvidando desavenencias y problemas diplomáticos, nos convertimos en uno: Centroamérica y más allá, Latinoamérica.

Finalmente, hemos visto cómo en ese juego, como en la vida, hay reglas que también se rompen, malas autoridades (como los árbitros), que hay buenos, hay gente que engaña (como Robben y algunos otros), y que no siempre es justo, pero que siempre puedes salir airoso y llegar a ser el campeón, si luchas al máximo pero de manera inteligente, trabajando duro de la mano de otros y al final, como la vida, hay que disfrutarlo y no tomarlo tan en serio.

Liza Rivera

Trabajadores sin salario

Es obligación de las universidades brindar a la sociedad médicos con calidad científica y humanística. Pero la realidad lacera este noble objetivo.

Comienza la travesía en las unidades de salud de todo el país, con o sin desayuno, con similitud de cargas, sufren la presión de los más experimentados, la tensión aumenta al pase de visita, si tuvieron tiempo o no para estudiar por un turno no importa, si están listos para la clase es lo de menos. Las exigencias y asignaciones son iguales que para cualquier otro trabajador de la salud, pero legalmente estos no lo son.

Terminadas las actividades se trasladan a las universidades a cumplir con la carga académica, si bien han dormido o no, parece no ser motivo de preocupación.

La carrera es tiempo completo, entre el cansancio, el hambre y la necesidad de dormir un poco antes del turno, se encuentra un gasto cognitivo y físico significativo, ya son más de ocho horas laborales de un trabajador promedio y su descanso sigue ausente.

Finiquitadas las clases, él o ella, se preparan a la incertidumbre de un turno que le traerá experiencias al igual que peligros que pueden marcar su vida. Desconocido es, cuántos están vacunados contra la hepatitis, pero seguimos indolentes a esta necesidad. El estudiante en casi su totalidad no está asegurado, a pesar de todos los riesgos hospitalarios. ¿Quién se hará responsable a la hora de un daño a su salud?

Riesgos físicos, químicos, biológicos y malas condiciones de trabajo son un peligro latente para el inexperto estudiante. Se encuentran reglamentaciones que no pueden ni deben ser aplicadas en su mayoría, urge sean revaloradas y adecuadas. El divorcio entre universidades y unidades de salud, como si fuesen mundos diferentes, genera temores, sensación de incompetencia, indefensión, frustración, enojo, depresión, estrés, dualidad e inseguridad al que inicia.

Una vez finalizado el turno y bajo condiciones inadecuadas, algunos bañados y otros no, dependiendo de la situación, acuden a la unidad asignada a continuar el día, ya con más de 24 horas en actividad. Obligados a cumplir con horas docentes llega la tarde y ya son más de 36 horas. ¡Cuántas horas sin descansar! Llega el momento de regresar a casa, ¿Cuánto tiempo requiere para recuperarse física, mental y emocionalmente?

Urge un cambio en la visión actual, con la primicia: son estudiantes y no trabajadores, de un sistema que su deber es protegerlos y no calcinarlos. Desgastando un futuro valioso para la población y el remplazo de los ahora brindadores de salud.

Si prosigue este ritmo, veremos más médicos con una vida profesional reducida, médicos diabéticos, hipertensos, cardiópatas o con cambios psicosociales en perjuicio de la población y de ellos mismos; profesionales de la salud: amargados, antisociales, indolentes, sin caridad y sin la necesidad de nada o nadie, estresados, carentes del entusiasmo con el cual iniciaron y que son indispensables para dar salida a los problemas de salud de nuestra sufrida nación.

Danilo Hernández Romero. Medicina Ocupacional y Ambiental.

Presentación de libro

Señor director de LA PRENSA. Por este medio lo estoy invitando para que asista a la presentación de mi nuevo libro, titulado Bajo su sombra ardiendo, la cual tendrá lugar este miércoles 9 de julio, a las 6:30 p.m., en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica (INCH).

La presentación del libro la hará el presidente del INCH, licenciado René González Mejía, y se contará con la participación del ballet folclórico Quetzalcóatl, de la comunidad El Arenal, de Masatepe, y al final del acto habrá un convivio.

Mucho agradeceré su asistencia personal y la cobertura periodística del Diario LA PRENSA.

Luis Rocha Urtecho

Fe de errata

En el segundo párrafo del editorial de nuestra edición de ayer, titulado Otra vez liberales buscan su unidad, donde se dice “año 2017” se debe leer año 2007, que es la fecha correcta. Agradecemos la comprensión.

COMENTARIOS

  1. Isabel
    Hace 12 años

    Asi es dr Danilo. Por eso tenemos una de medicos q pareciera q no es medico el q lo atiende en la clinica sino mas bien . UN VETERINARIO. Es mas hay animales q les va mejor con el veterinario q a nosotros como pacientes . Muy buena exposicion la suya .

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