Chinos por la libertad y la democracia

El martes de esta semana, más de medio millón de ciudadanos de Hong Kong salieron a las calles para manifestarse en defensa de la libertad y a favor de la democracia.

Hong Kong, donde tiene su sede la firma empresarial a la que Daniel Ortega otorgó la concesión para la supuesta construcción del Gran Canal Interoceánico por Nicaragua, es una antigua colonia británica que el primero de julio de 1997 fue devuelta a la República Popular China, donde impera un régimen totalitario que políticamente es comunista pero su sistema económico ha derivado hacia una modalidad de capitalismo salvaje.

Hong Kong se rige de acuerdo con un estatuto de Región Administrativa Especial, basado en la doctrina oficial de “un país, dos sistemas”, que le permite a sus habitantes gozar de libertades como las de prensa y manifestación pública, que no existen en el resto del país donde impera la feroz dictadura del Partido Comunista.

Desde 1998, cada primero de julio los ciudadanos de Hong Kong salen a la calle para manifestar su adhesión a los valores de la libertad y demandar respeto del gobierno de Beijing al Régimen Especial. Pero este año la movilización ciudadana ha sido mucho más masiva que los años anteriores, porque la gente de Hong Kong no solo quiere que sus libertades sean respetadas sino también ser gobernada por autoridades elegidas mediante sufragio universal, libre, directo y secreto, no por burócratas designados desde Beijing por el Partido Comunista.

De allí que una semana antes de la gran manifestación de este martes primero de julio, más de 800 mil ciudadanos de Hong Kong votaron en un referendo no oficial ni vinculante, en favor del establecimiento de un sistema electoral democrático. Como era de esperarse, el referendo fue menospreciado por el régimen comunista de China, que lo calificó de “ilegal y nulo”, despreciando de esa manera la voluntad popular expresada libremente en las urnas de votación. El gobierno de Beijing amenazó incluso a los ciudadanos de Hong Kong con limitar sus libertades, lo que de hecho ya está haciendo pues en los últimos meses varios periodistas independientes han sido agredidos por sicarios del régimen comunista y los periódicos prodemocráticos están siendo saboteados mediante masivos ataques cibernéticos.

La población de Hong Kong que quiere seguir viviendo en libertad y gobernarse democráticamente, es tan china como la que habita en Beijing, Shangai, Nanjing y cualquier otra ciudad o lugar de la China continental. Como son chinos también los ciudadanos de Taiwán, que es una república genuinamente democrática. Y como son chinos igualmente los ciudadanos de China comunista que están recluidos en la cárceles y en los campos de trabajo forzado, castigados por la dictadura por su disidencia y heroica lucha por la democracia y la libertad.

Eso demuestra que no es cierto que la democracia no tenga validez para China, por su cultura peculiar, sus costumbres y sus tradiciones. La verdad es que la libertad y democracia son valores universales que más temprano que tarde tendrán vigencia también en ese milenario país.

COMENTARIOS

  1. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    Muy bien dicho señores editorialistas de La Prensa.Y les digo q’ el sueño de la mayoria en China es vivir en el ambiente de la democracia y del capitalismo q’reinan en Hong Kong.Hay una gran diferencia de la calidad de vida q’ impera bajo el facismo-comunismo del otro lado de los canales y las alambradas q’ dividen a China Roja continental con el archipielago de Hong Kong.

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