Gloria Picón y Leonor Álvarez
Unidad sin exclusiones, cambios en el sistema electoral y la elaboración de un plan de nación con estrategia política son los puntos en que los dirigentes de la Unión Demócrata Cristiana (UDC) y del Movimiento Liberal Constitucionalista Ramiro Sacasa Guerrero han coincidido en reuniones que han sostenido por separado con la comisión de la unidad del Partido Liberal Independiente (PLI).
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Carlos Noguera, coordinador del Movimiento Liberal Constitucionalista Ramiro Sacasa Guerrero, manifestó que fueron tres los planteamientos que llevaron a la reunión. “Lo primero es que sea unidad de oposición al régimen de Daniel Ortega; lo segundo es la necesidad de un cambio en el Consejo Supremo Electoral (CSE); la Ley Electoral y los magistrados del CSE, porque Nicaragua es el único país en América Latina que no cuenta con un sistema electoral confiable y respetado. Y por último la unidad debe girar alrededor de un plan de nación con una estrategia política”, explicó Noguera.
Por su parte, Agustín Jarquín Anaya, miembro de la UDC, agrupación política que fue aliada del Frente Sandinista por más de diez años, indicó que la unidad es necesaria y debe ser incluyente, de ahí que ellos han sostenido reuniones no solo con el PLI, sino con otras organizaciones políticas.
“La unidad tiene que ser incluyente, tiene que ser propositiva, que no sea anti esto, anti lo otro, sino en atención a las demandas, necesidades e intereses de los nicaragüenses. Por supuesto, se debe ver el tema de la institucionalidad, el tema electoral, pero también una economía que sea caracterizada como una economía social de mercado, que no sea solo protestar sino contribuir a la solución de problemas”, dijo Jarquín Anaya, quien agregó que también plantearon la necesidad de que se elabore un plan de nación a veinte años.
Liderazgos para después
Noguera señaló que tal como dijo el presidente del PLI, Eduardo Montealegre, el tema de los liderazgos no se ha tocado, pero espera que cuando llegue el momento de hacerlo se haga a través de mecanismos democráticos.
“La escogencia de liderazgos se debe hacer a través de un proceso de consulta para que sea alguien que goce de un verdadero respaldo de todos los sectores de la sociedad, cualquier resquemor se supera a través de procesos de consulta para que no sea un liderazgo impuesto”, indicó Noguera.
Para Jarquín, la decisión de dejar el tema de los liderazgos para después es muy acertada, ya que no se debe colocar la “carreta delante de los bueyes”, sino armar la estructura y luego elegir a un representante, tal como hizo la Unión Nacional Opositora (UNO) a finales de los ochenta.
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